En el debut de Leandro «Pipi» Romagnoli como director técnico de San Martín, el equipo tuvo un rendimiento discreto durante los 90 minutos reglamentarios, donde igualó 0-0 frente a Gimnasia de Jujuy. Sin embargo, fue en la tanda de penales donde la figura de Matías Borgogno, arquero sanfrancisqueño, brilló con luz propia y le dio la clasificación al Verdinegro a los 16avos de final.
Durante el tiempo reglamentario, los jujeños dominaron la posesión del balón, sin permitir que San Martín impusiera su jerarquía y estuviera a la altura de las expectativas. El equipo de Romagnoli, si bien mostró una leve mejora en la segunda mitad, careció de claridad en los últimos metros, y además sufrió una polémica jugada cuando a Toloza le anularon un gol legítimo por un fuera de lugar inexistente.
Ya en la definición por penales, Borgogno se convirtió en el héroe indiscutido: atajó dos penales, primero a Dematei y luego a Duré, dejando en claro su gran nivel bajo los tres palos. A su vez, el arquero contribuyó a que Noble fallara su disparo, que se fue por encima del travesaño. De este modo, con los goles de Anselmo, Iacobellis y Fede González, San Martín logró el triunfo 3-0 en la tanda y avanzó a la siguiente instancia, donde enfrentará a Racing.





