El referente de La Cámpora fue sometido a una cirugía programada de glándulas parótidas. A través de un mensaje en sus redes, explicó por qué le pidió a su madre que no lo acompañara y lanzó duras críticas al Gobierno y a la Justicia.
Tras una breve internación, el diputado nacional Máximo Carlos Kirchner recibió el alta médica este sábado. El dirigente había ingresado a una clínica privada de la ciudad de La Plata para someterse a una intervención quirúrgica programada debido a un tumor benigno.
Según el parte oficial difundido por el centro de salud, el legislador presentó una «buena evolución posoperatoria de parotidectomía bilateral», por lo cual se autorizó su salida del establecimiento para continuar con el «seguimiento y controles ambulatorios por el equipo quirúrgico».
Minutos antes de ingresar al quirófano, el líder de La Cámpora utilizó sus redes sociales para llevar tranquilidad a sus seguidores y explicar la situación. “Cuando lean esto, seguramente los médicos ya habrán comenzado la cirugía que tenía programada hace un tiempo y que por distintas razones venía postergando. Pero el lunes siempre llega y, en este caso, llegó el viernes”, escribió con tono distendido.
El entorno del diputado aclaró que la cirugía en las glándulas parótidas estaba prevista desde hacía semanas y que en ningún momento se trató de una urgencia médica, sino del cumplimiento de un cronograma de salud postergado por la actividad política.
El mensaje de Máximo Kirchner también tuvo un fuerte contenido político. Reveló que su madre, la expresidenta Cristina Kirchner, deseaba estar presente en la clínica, pero que él mismo se lo impidió. “Le sugerí especialmente que no lo haga. No quiero que les pida nada a los que la han encerrado a pesar de su inocencia”, disparó el diputado.

En su descargo, comparó la situación de su madre con la de otros detenidos: “A ella no le conceden permisos ni autorizan salidas como lo hace este mismo poder judicial con más de la mitad de los condenados por delitos de lesa humanidad o narcotráfico”. Además, sostuvo que un traslado de la exmandataria solo serviría para alimentar el “show que montarían” los medios de comunicación.
Para cerrar, el dirigente no dejó pasar la oportunidad de cuestionar las políticas del actual presidente Javier Milei, calificando la situación actual del país como una “realidad agobiante e injusta”. Con un optimista “Nos estamos viendo…”, Kirchner se despidió para encarar su recuperación domiciliaria.





