El diputado nacional de Encuentro Federal advirtió que su detención deja al sistema democrático en una “extrema fragilidad”. Comparó el caso con la condena a Bolsonaro en Brasil y la aplicación del 2×1 por juicios de lesa humanidad.
El diputado nacional de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, reclamó que el Congreso de la Nación declare nula la condena a la expresidenta Cristina Kirchner por la causa Vialidad y pidió su inmediata liberación.
El legislador peronista manifestó, tanto en sus redes sociales como en el encuentro “Argentina Productiva” realizado en La Plata, que tener presa a una figura que fue dos veces presidente y una vez vicepresidente de la Nación coloca a la democracia en una situación de extrema fragilidad.
Para sostener su postura, Pichetto enumeró una serie de presuntas fallas en el proceso judicial, señalando la incorporación de un juez que venía de otro tribunal, el traslado de un fiscal destinado originalmente a Rosario y la limitación en las posibilidades de apelar.
A estas objeciones sumó la presunta falta de imparcialidad de los magistrados de la Corte Suprema, argumentando que debieron apartarse por haber enfrentado un juicio político promovido por el propio partido de la acusada. En este sentido, sostuvo que la conducta de un jefe de Estado se debe evaluar bajo un procedimiento especial y no por la vía común, por lo que se debió constituir un tribunal ad hoc para resolver el recurso de queja.

Cabe recordar que la exmandataria cumple actualmente una pena de seis años de prisión por corrupción, ratificada en segunda instancia, bajo la modalidad de prisión domiciliaria en su vivienda del barrio porteño de Constitución.
El diputado ya había desarrollado argumentos similares en la Comisión de Derechos Humanos y Garantías del Congreso, donde abogó por la intervención legislativa ante lo que calificó como una gravedad institucional, asegurando que el cuerpo tiene la facultad de hacer valer el equilibrio de poderes.
Durante su exposición, comparó la situación con el debate actual en el parlamento brasileño sobre la pena aplicada al expresidente Jair Bolsonaro, y recordó el antecedente histórico en Argentina cuando el Congreso intervino legislativamente para frenar la aplicación del beneficio del 2×1 a los autores de delitos de lesa humanidad. Aunque admitió que su propuesta generará controversia por afectar el principio de división de poderes, insistió en que se trata de atribuciones inherentes al Poder Legislativo ante escenarios de extrema gravedad.
Por otra parte, la iniciativa se enmarca en una estrategia política de cara a las elecciones de 2027. En febrero, Pichetto visitó a la expresidenta en su departamento tras sortear las restricciones judiciales de visitas.
Según describió, el encuentro fue fraternal y giró en torno a la necesidad de reorganizar el peronismo y consolidar un espacio de centro nacional con una visión capitalista productiva que compita contra el actual mandatario.
En los últimos meses, el legislador también tendió puentes con dirigentes como Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz, Nicolás Massot y Guillermo Moreno con el objetivo de estructurar una nueva fuerza política.
Finalmente, Pichetto arremetió contra la administración de Javier Milei, calificándolo como un gobierno de inexpertos y endeudadores seriales con una letalidad extraordinaria que está destruyendo el entramado social del país.
Ante este diagnóstico, convocó al armado de un gran frente de unidad nacional que incluya al peronismo, a otros sectores e incluso a exintegrantes del oficialismo.
Como muestra de estos movimientos, la actividad más reciente del diputado fue un encuentro proselitista en La Plata junto al senador bonaerense Carlos Kikuchi, exarmador de La Libertad Avanza, quien coincidió en la necesidad de generar acuerdos técnicos y políticos de largo plazo que trasciendan las diferencias partidarias para lograr el crecimiento del país.





