El Gobierno detecta una mejora incipiente en la imagen presidencial tras varios meses de retroceso. Mientras celebra la desaceleración de los precios, sigue de cerca la evolución del poder adquisitivo, el mercado inmobiliario y los niveles de consumo.
Javier Milei se puso de perfil, como quien no quiere enfrentar el huracán. El lunes escuchó estoicamente las críticas de la Iglesia, saludó a Jorge García Cuerva y, al día siguiente, se limitó a decir que la homilía del arzobispo le había parecido una opinión válida. Apenas deslizó una observación: afirmó que no compartía que las expresiones volcadas en X fueran una forma de terrorismo y nada más. Fue la cara comprensiva de Milei.
Algo parecido ocurrió con las internas de su Gabinete. El Presidente evitó tomar decisiones para resolverlas y apenas hizo gestos destinados a conformar y tranquilizar a cada uno de los contendientes. Allí mostró su faceta más prudente.
Milei no pone el foco en la política. De eso se ocupa su hermana, Karina. El eje de su gestión sigue siendo la economía.
Y el jueves 28, mientras ya habla de 2027, volvió a remarcar cuál considera que es el verdadero corazón de su programa económico. Dijo que la baja de la inflación no es lo que genera crecimiento y sostuvo que “la estabilidad monetaria y el orden macroeconómico general, si bien son imprescindibles, no son el motor del crecimiento”.
Según explicó, el crecimiento llegará a partir de un cambio estructural del modelo económico, en el que “la energía barata, la reducción del peso del Estado y un entorno abierto a la competencia impulsen la industrialización y la creación de empleo de calidad”.
En otras palabras, el Gobierno se ocupa de ordenar las variables macroeconómicas, pero serán las personas y las empresas las que deberán generar su propio crecimiento.
Mayo terminará con una inflación en torno a 2,3%, consideran las últimas estimaciones de las consultoras. De confirmarse, marcaría otro paso en la dirección que busca el Gobierno, luego del 3,4% de marzo y del 2,6% de abril.

Los factores que explican ese resultado son varios. Por un lado, la estabilidad de los precios de las naftas, con aumentos del orden del 1% mensual, y de los alimentos. Por otro, la estabilidad cambiaria, favorecida por la liquidación de la cosecha, las exportaciones de energía y las emisiones de bonos y obligaciones negociables realizadas tanto por el sector público como por empresas privadas.
El Gobierno intentará sostener esa tendencia durante Junio. Con excepción del transporte, que comenzará el mes con incrementos superiores al 4,5%, el Ministerio de Economía prorrogó mayores subsidios para los consumos de gas y electricidad. También aplicó aumentos de 2,8% y de 1,5% respectivamente para las tarifas de esos servicios. Además, el acuerdo de estabilización de precios de los combustibles, que vence el 15 de junio, probablemente sea extendido.
Junio también podría comenzar con otra noticia favorable para la Casa Rosada. La recaudación nacional de mayo habría crecido en términos reales, es decir, por encima de la inflación. Los datos preliminares muestran un aumento interanual cercano al 9%. Para el Gobierno, sería otro indicio de recuperación económica, en línea con los primeros datos positivos que comenzaron a aparecer en marzo.
Durante un foro económico, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que los datos económicos contradicen “el relato que quieren instalar los medios”.

Enumeró como logros la desaceleración inflacionaria, los récords de exportaciones y de cosecha, el superávit fiscal, la reducción de impuestos y la baja de la pobreza desde el 53% al 28%.
Para responder a los datos de la OCDE, según los cuales Argentina es el país que menos Inversión Extranjera Directa recibe —menos de US$3100 millones en 2025, frente a los US$76.000 millones que recibió Brasil—, Caputo exhibió las cifras que maneja Economía.
Explicó que ya se presentaron 38 proyectos de inversión por US$124.000 millones y que fueron aprobados 16 por casi US$30.000 millones. Además, aseguró que entre 2024 y 2027 la economía argentina crecerá 20%.
“La Argentina marcha en la dirección correcta”, afirmó Caputo. Y, según Kristalina Georgieva, la jefa del FMI, esa sería una de las razones por las cuales el país estaría mejor preparado para enfrentar un shock externo.
¿Comienza a cambiar el humor social? La encuesta de Mayo de Synopsis, la consultora de Lucas Romero, muestra un alivio incipiente para Milei y su Gobierno. Entre Enero y Abril, tanto esa consultora como otras registraron una caída sostenida de los indicadores oficiales. En Mayo, ese deterioro se detuvo.
A una conclusión similar llegó Cristián Buttié, de CB Consultora Opinión Pública, que midió una mejora de 1,3 puntos en la imagen presidencial.
Pero surge una pregunta clave: ¿alcanza eso para ganar elecciones? Y otra más importante todavía: ¿Qué necesita Milei para volver a entusiasmar a una parte más amplia de la sociedad? ¿las personas valoran más que los productos sean más baratos o que sus ingresos les permitan comprarlos sin dificultades?
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