El Presidente tendrá un encuentro este viernes en la Casa Rosada con el secretario de Estado, Antony Blinken. Luego irá a la capital estadounidense, donde asistirá a una conferencia conservadora junto a Donald Trump.
Javier Milei quiere mantener una aceitada relación con Estados Unidos más allá de banderías políticas. El presidente recibirá este viernes en la Casa de Gobierno al más importante enviado de Joe Biden, el secretario de Estado Antony Blinken, y enseguida viajará a Washington para participar en una cumbre conservadora, de la que participará Donald Trump.
Se trata, por un lado, de afianzar el alineamiento de su gobierno con la actual administración norteamericana y, por otro, de hacerle un guiño al candidato republicano que busca volver a la Casa Blanca y con el que se siente más a gusto en la mesa ideológica.
La Casa Rosada sopesa hoy cada paso con equilibrio diplomático. “No hay posibilidad de que nada empañe la relación con Estados Unidos”, afirmó el vocero, Manuel Adorni.
En Washington, Milei dará su discurso el sábado en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), un foro que reúne al ala más conservadora de los Estados Unidos, pero no se reunirá con Trump. Al menos la agenda no prevé ninguna entrevista oficial. Sin embargo, por lo bajo, nadie descarta un encuentro casual del que salga una foto entre ambos.
La Casa Blanca mira a la Argentina para contrastar a un “díscolo” Brasil
En la Casa Blanca ven hoy a Milei como un aliado firme en la región, en especial para Medio Oriente, en contraste con un “díscolo” Luiz Lula da Silva. El presidente brasileño acaba de acusar a Israel de perpetrar un genocidio en Gaza, lo cual desató una grave crisis diplomática con el gobierno de Benjamin Netanyahu.
En contraste, el claro posicionamiento de Milei a favor de Israel, con viaje incluido a Jerusalén, convierte a la Argentina en un destino amigable para la gira de Blinken por el área, que incluyó reproches hacia Lula durante una reunión bilateral mantenida en Brasilia, y su participación en la cumbre de cancilleres del G20 concluida el jueves.
“La Argentina es hoy el país de América Latina con el respaldo más inequívoco hacia Estados Unidos y con una política promercado capitalista. Por eso este acercamiento”, resumió el analista internacional Jorge Castro.
El acercamiento de Washington a Milei se viene acelerando desde su asunción el 10 de diciembre. Ese mismo mes, Biden envió a los primeros dos emisarios: el asesor adjunto de Seguridad Nacional para Economía Internacional, Mike Pyle, y el vicesecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales, Jay Shambaugh. Hace dos semanas estuvo en el país el secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Brian Nichols. Ahora, el viaje de Blinken será la de mayor nivel de un funcionario de la Casa Blanca a la Argentina de la última década.





