Lo hicieron a través de una carta, en el marco del 50 aniversario del golpe que instauró la dictadura liderada por Augusto Pinochet (1973-1990).
Militares detenidos en el penal chileno de Punta Peuco, una cárcel especial que alberga a condenados por crímenes de lesa humanidad, confesaron este martes a través de una carta que hubo “violaciones a los derechos humanos” en la dictadura y acusaron de “pávido silencio” a los mandos superiores, a la vez que pidieron “conmiseración” al poder político y judicial para su liberación.
“En el cumplimiento de nuestros deberes y en la forma como lo entendíamos en esa época (dictadura), muchas de nuestras acciones produjeron violaciones a los derechos humanos, con graves consecuencias”, señalaron en la carta, que fue entregada por la abogada Javiera Steger Vidal y leída a la prensa por el diputado pinochetista Gonzalo de la Carrera.
Esta es la primera vez que detenidos en el penal Punta Peuco reconocen violaciones a los derechos humanos.
En 2018, siete condenados por crímenes de lesa humanidad que se encontraban detenidos en el penal fueron indultados y salieron sin reconocer sus actos, además de afirmar que se trató de venganza política, según los medios locales.
El escrito, conocido un día después del 50 aniversario del golpe que instauró la dictadura liderada por Augusto Pinochet (1973-1990), agrega que tales acciones son “reflejo de una formación que daba más importancia a la obediencia” que al respeto “por el que se consideraba adversario”.
En esa línea, los internos señalan que esperaron 33 años para que “los superiores asuman la responsabilidad de sus órdenes” como consecuencia del “pávido silencio de aquellos que, investidos de sus grados y cargos, no han tenido la grandeza de hacerse cargo de las órdenes que impartieron a sus subordinados”.
Por último, los internos de Punta Peuco solicitaron la “conmiseración del poder político y judicial” para poder estar “junto a sus seres queridos”.





