La ciudad de Morteros realizó un emotivo acto conmemorativo para recordar la tragedia aérea que marcó su historia hace 104 años, homenajeando a los jóvenes morterenses Calvo y Pellegrini, y al piloto italiano Mario Colombo, quienes perdieron la vida durante un vuelo de bautismo.
La ceremonia tuvo lugar en la pirámide situada en la intersección de Laffite y Batistón, donde se colocó una ofrenda floral en memoria de las víctimas de aquel trágico suceso que dejó una profunda huella en la comunidad.
Pese al paso del tiempo, las causas del accidente nunca pudieron determinarse. El avión cayó en el sector norte de la ciudad, en el sitio donde hoy se levanta el monumento que mantiene viva la memoria de quienes protagonizaron uno de los episodios más dolorosos de la historia morterense.








