La medida afecta a toda la provincia y al servicio de tribunales en San Francisco. Fernando Terisotto, referente gremial, habló con Radio Estación y graficó el fuerte desgaste del sector ante propuestas salariales insuficientes.
Los tribunales cordobeses atraviesan una jornada crítica. En el marco de un plan de lucha que paraliza el funcionamiento ordinario de las dependencias oficiales, los empleados judiciales de Córdoba llevan adelante un paro de 60 horas por reclamos de recomposición salarial. La medida fue ratificada por la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial tras desestimar la última oferta salarial presentada.
En diálogo al aire de Radio Estación, Fernando Terisotto, secretario del Gremio de Empleados Judiciales en San Francisco, brindó un crudo panorama del conflicto y explicó por qué se llegó a este punto de saturación.
«No he visto con anterioridad que un conflicto se genere tan latente, tan permanente en el tiempo. Ya no sabemos más, desde la provincia de Córdoba, cómo poder expresar nuestro descontento ante la última propuesta salarial, que no es una recomposición salarial», advirtió Terisotto sobre el malestar generalizado en la provincia.
Desgaste, pérdida de poder adquisitivo y el impacto en la comunidad
Según detalló el dirigente gremial, el año pasado ya sostuvieron meses de reclamos para equiparar haberes, pero las recientes modificaciones legislativas sobre la equidad jubilatoria y el aumento de aportes han erosionado fuertemente los sueldos.
«No se trata de papeles acumulados en un escritorio o en un despacho. Son vidas suspendidas desde este lado del tribunal en el que trabajamos. Una empresa en quiebra, un divorcio, una adopción, una causa penal en trámite no puede pararse porque se le ocurre al TSJ o al Ejecutivo Provincial no pagar un sueldo digno a un empleado judicial», remarcó Terisotto.
Además, trazó una radiografía sobre la situación de los trabajadores que ingresan a la carrera judicial: «Un empleado judicial recién ingresado en la unidad judicial está cobrando 850, 900 mil pesos, con una persona que se formó profesional 8, 9, 10 años estudiando… están por debajo de la línea de pobreza», sostuvo. En ese marco, agregó que muchos trabajadores se ven obligados a «salir a buscar un trabajo por la tarde para poder mantener un nivel de vida estable».
En lo que va del año, los trabajadores acumulan casi 30 medidas entre paros, asambleas y movilizaciones. Terisotto insistió en que el gremio mantiene las puertas abiertas para sentarse a negociar, aunque solicitan con urgencia respuestas de peso: «Rogamos que se abriera una mesa de diálogo, nunca fuimos escuchados. Necesitamos de una vez por todas que hagan una propuesta decente que nos sirva a todos».
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