Norberto Palancar es director de la Escuela Normal Superior «Dr. Nicolás Avellaneda» desde agosto de 2024.
En conversación con Radio Estación 102.5, habló sobre su experiencia como profesor, sobre cómo aplicó al cargo de director, la relación entre la escuela y el mercado laboral regional, su visión sobre la inclusión educativa y la oferta académica de la institución.
Desde que empezó como docente en 1990 en dicha institución, Palancar llegó a dar materias diversas. Es profesor de música, de historia y licenciado en educación. “Cada título te va habilitando a un perfil o a un abanico de materias. En nivel superior, por ejemplo, las materias que di y que doy, porque algunas las he dejado, son Ciencias sociales y su didáctica, Problemáticas socioantropológicas en educación y Argentina en el mundo contemporáneo”, comentó.
En este sentido, afirmó que, en sus clases, las distintas materias que enseña se relacionan entre sí: “A veces, uno da historia y lo aborda desde las canciones que fueron creadas en algún momento de la historia. Por ejemplo, en la década del 70, en el momento de la dictadura, hay canciones, hay música. Uno puede trabajar muchísimo con eso. Siempre hay conexiones, uno las va estableciendo dentro de un marco en el cual salen naturalmente”.
Además, se refirió al proceso que realizó para aplicar al título de director. Cuando hay una vacante en el puesto, surge una convocatoria del Ministerio de Educación provincial. “Dentro del nivel superior están los docentes que potencialmente pueden llegar a ser directores», señala.

El puntaje final está determinado por tres instancias: un concurso de antecedentes y títulos, un proyecto escrito con propuestas y mejoras para la institución, y una entrevista donde se defiende esa propuesta.
Sobre la relación de la escuela con el mercado laboral, mencionó: “Hay una base que es muy importante para cualquier alumno que tiene que ver con valores, con cuestiones de responsabilidad, de compromiso, de generar situaciones que puedan redundar en beneficios para la sociedad: hábitos de vida, horarios, vestimenta, cierta postura, ciertas acciones referidas a las materias, a las libretas que tiene cada alumno, a la comunicación, al proceder. Todo eso nosotros lo tenemos que tener en cuenta porque son aspectos que van a servir en cualquier carrera y en cualquier trabajo”.
“Y, con respecto a nivel superior, tenemos cinco tecnicaturas que forman futuros profesionales que se insertan en las mismas empresas que están en San Francisco; y los profesorados de formación docente, inicial, primaria y educación especial que nutren a las escuelas no solamente de San Francisco sino de toda la zona”, agregó.
Por otro lado, se refirió a su idea de inclusión: “Todos los que están en la escuela pueden aprender. Muchas veces, durante mucho tiempo, se pensó en aulas homogéneas en las que un grupo de alumnos, si no llegaba a cumplir lo que un docente establecía, podía generar un desaprobado o alguna trayectoria discontinua.»
«Hoy tenemos que entender que las aulas son heterogéneas, como siempre lo fueron, pero el paradigma recién ahora está cambiando en los últimos años. Entonces, los alumnos que están sentados en las aulas, ya sea desde inicial hasta superior, tienen esa capacidad de poder aprender y nosotros le brindamos el acompañamiento para poder hacerlo.»
«Tiene que ver con esa inclusión de no dejar a nadie afuera y que todos tengan las mismas posibilidades para poder llevar adelante sus proyectos de vida y de estudio”.
Por último, confirmó que el proyecto de la sala de tres ya está autorizado desde el Ministerio de Educación, pero están esperando el cronograma para poder empezar a inscribir.





