En el conglomerado urbano que integran San Francisco (Córdoba), Frontera (Santa Fe) y Josefina (Santa Fe); el lado cordobés cuenta con policías antinarcóticos, fiscales provinciales dedicados al narcomenudeo, policías federales, juez y fiscales federales.
Mientras tanto, del lado santafesino apenas opera un puñado de policías provinciales, en un destacamento derruido que muestra las huellas de las balas en su puerta principal.
En el barrio Acapulco, jurisdicción de la comuna de Josefina, se calcula que existen más de 20 búnker de venta de drogas para clientes locales y, sobre todo, para los que llegan desde San Francisco, cruzando una calle que es el límite interprovincial. El destacamento de la policía se levanta en medio de estos «kioscos», sin que desde allí se genere ningún tipo de control que impida esta situación.
La nueva ley de narcomenudeo en Santa Fe
Frente a estas falencias, distintas fuentes consultadas coincidieron en que la nueva gestión impulsará el debate relacionado con una ley que permita perseguir al microtráfico desde la provincia de Santa Fe.
En este sentido, no parece que existan demasiados contratiempos para avanzar en la discusión legislativa, ya que el próximo gobernador contará con mayorías en ambas cámaras.
De todos modos, el proyecto de ley que se promoverá desde Santa Fe será diferente al que aprobó Córdoba en su momento.





