Este martes se llevaron a cabo allanamientos masivos y simultáneos en San Francisco y Villa María en el marco de una causa por asociación ilícita y estafas reiteradas, con víctimas en distintas localidades del departamento San Justo.
Los procedimientos también se extendieron a dos pabellones de la cárcel de Villa María, donde se encontraron pruebas vinculadas a la investigación.

Los operativos, coordinados por la División Investigaciones de la Departamental San Justo junto al DIO y el ETER, derivaron en la detención de tres personas: una mujer de 36 años y un hombre de 32 en San Francisco, y un hombre de 37 años en Villa María. Además, se secuestraron celulares, chips telefónicos, tarjetas de débito y anotaciones relacionadas con la causa.
En San Francisco se realizaron cuatro allanamientos en distintos domicilios.
En tanto, en Villa María hubo allanamientos en dos viviendas y en dos pabellones del servicio penitenciario, donde se incautaron teléfonos celulares, chips y cuadernos con anotaciones de números de cuentas bancarias (CBU) y billeteras virtuales. En estos pabellones se confirmó la participación de dos internos vinculados a la organización.
Según indicaron fuentes judiciales, la banda delictiva operaba haciéndose pasar por comercios locales, incluyendo una reconocida pinturería de San Francisco, y utilizaba cuentas falsas en redes sociales como Facebook para ofrecer productos en sitios de compra y venta. De esta manera, obtenían datos de las víctimas y concretaban transferencias bancarias fraudulentas.
Se estima que al menos cinco personas están implicadas, dos de ellas privadas de libertad en Villa María.
La fiscalía de Delitos Complejos, a cargo de Silvana Quaglia y su secretaria Carolina Rossi, continúa investigando para determinar el alcance total de la organización y la participación de cada involucrado.

Fuentes cercanas al caso señalaron que los montos estafados serían considerables, y la investigación apunta a desarticular una asociación ilícita que operó durante todo el año, utilizando identidades de personas reconocidas en el ámbito comercial para engañar a los clientes.
La causa sigue abierta y bajo investigación judicial, mientras las autoridades analizan la documentación y los dispositivos secuestrados para reconstruir la red de estafas y localizar posibles víctimas adicionales.






