Oreste Torres de la Rúa, la joven promesa cubana que busca crecer en El Tala

Oreste

Con apenas 17 años, Oreste Torres de la Rúa atraviesa una experiencia que combina básquet, adaptación y el sueño de convertirse en jugador profesional. Nacido en La Habana, Cuba, el juvenil llegó a San Francisco para continuar su desarrollo deportivo y actualmente integra el plantel de El Tala, donde empieza a ganar protagonismo tanto en la competencia local como en la Liga Cordobesa.

En su última presentación, Torres fue una de las figuras de El Tala y terminó como máximo anotador de su equipo en la victoria frente a Tiro Federal de Morteros. El juvenil aprovechó los minutos que tuvo en cancha, aportó en ofensiva y cumplió además con la tarea defensiva que le había encomendado el cuerpo técnico.

“Yo siempre trato de aportar al equipo en lo que puedo. Siendo juvenil y viniendo de suplente, lo que me toca es cada vez que tenga los minutos aprovecharlo”, explicó Torres en diálogo con Solo Básquet, de Radio Estación. Sobre aquella actuación, agregó: “Entré a cumplir mi función, que era sobre todo mantener bien la defensa y bueno, ya en la ofensiva me fueron saliendo las cosas”.

Su llegada a la Argentina está directamente relacionada con su objetivo de seguir creciendo como basquetbolista. Según contó, en Cuba el básquet se vive con entusiasmo, aunque considera que existen dificultades para que los jóvenes puedan desarrollarse en mejores condiciones.

“Tomé la decisión de venir acá con el objetivo de seguir creciendo y creando mi carrera deportiva”, señaló el jugador, que tiene como principal meta convertirse en profesional. En ese camino, encontró en El Tala un lugar donde se sintió rápidamente acompañado.

“Desde el primer día me trataron con la mejor de las condiciones, me están haciendo sentir como en casa”, destacó sobre su llegada al club y su adaptación a San Francisco.

Además del básquet, Torres continúa con sus estudios y actualmente cursa quinto año en la Escuela Normal, por lo que todavía le resta un año para completar el secundario. Reconoció que al principio le costó adaptarse a un sistema educativo diferente al de Cuba, aunque aseguró que actualmente se encuentra cómodo y con buen rendimiento.

Con 17 años y miles de kilómetros de distancia de su lugar de origen, el basquetbolista cubano transita sus primeros pasos en el básquet argentino con una meta clara: crecer, ganarse un lugar y construir desde San Francisco su camino hacia el profesionalismo.

 

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