Desde 2017, Payamédicos trabajan en hospitales y hogares de ancianos, brindando compañía y alegría a quienes lo necesitan. Este grupo, que cuenta con casi 25 integrantes, tiene como objetivo mejorar el estado de ánimo de las personas a través de intervenciones lúdicas.
Silvia Rojas y Fabiana Bravo, dos de las payamédicas, explican que su misión es «levantar el ánimo» de quienes reciben sus visitas. «Es un motor», dice Fabiana, refiriéndose al impacto positivo que generan. Al entrar en un hospital o hogar, su vestuario colorido y su energía cambian el ambiente: «La gente cambia su actitud apenas nos ve«.
Durante la pandemia, adaptaron sus actividades. Aunque no pudieron hacer visitas presenciales, mantuvieron el contacto virtualmente a través de videollamadas con ancianos. «Nunca dejamos de interactuar», comenta Silvia.
Los payamédicos realizan diversas actividades, desde visitas a hospitales y hogares hasta «paya paseos». Fabiana menciona un próximo evento: el 9 de noviembre, donde conmemorarán el Día Nacional de la Donación de Sangre en la Plaza Cívica.
Para unirse a Payamédicos, los interesados deben completar un curso que incluye formación teatral y protocolos de seguridad. Silvia explica que el vestuario es importante y debe ser diseñado y aprobado con cuidado.
Ambas coinciden en que ser parte de Payamédicos les aporta mucho: «Recibimos más de lo que damos», dice Silvia. A pesar de las dificultades, la satisfacción de ver sonrisas en los demás es lo que las motiva.
Invitan a todos a conocer su trabajo y a participar en el evento del 5 de noviembre, Día del Payamédico, y el 9 de noviembre para la donación de sangre. «Estamos acá para compartir alegría y solidaridad», concluyen.

