Destacadas

¿Por qué hay pocos mosquitos?

Ya estamos en plena temporada estival y en San Francisco no se están padeciendo por el momento la presencia de los molestos mosquitos (Tocamos madera).

¿A qué se debe que este año no haya tantos insectos en la ciudad?

Algunos lo atribuyen a que desde la Municipalidad realizaron los trabajos de fumigación a tiempo en puntos claves de la ciudad.

Otros indican que puede ser por una combinación particular del clima y las fumigaciones con agroquímicos en los campos de la región.

Pero también no se deja de mencionar sobre un tercer punto. En esta caso tiene que ver con la nueva tendencia de ahorrar energía y colocar lámparas con luces leds en los domicilios particulares. Especialistas aseguran que estas luces repelen los insectos.

¿Por qué las LED no atraen a los insectos?

En verano, ya sea en una gran ciudad o en un pequeño pueblo, allí donde hay un foco de luz encendido, los insectos bailan a su alrededor una frenética danza atraídos por la fuente lumínica. Vamos, que levante la mano quien, desesperado por la presencia de mosquitos y otros bichos molestos decidió apagar las luces y disfrutar de la oscuridad con tal de disfrutar del fresco en paz.

Por suerte, las lámparas LED pueden poner fin a esta atracción de los insectos por la luz.

La ausencia de la luz infrarroja

Un estudio del Departamento de Entomología de la Universidad de Georgia, encabezado por las investigadoras Marianne Shockley Cruz y Rebeca Lindner, titulado La visión del insecto: Ultravioleta, Color y Luz Ledafirma que los insectos tienen atracción a la emisión de la luz infrarroja, una gama del espectro lumínico que es invisible al ojo humano. Las viejas luces incandescentes la emiten, pero dado que las LED no lo hacen, no atraen a los pequeños animales alados.

No sólo la luz: las LED no emiten calor, mientras que las incandescentes sí lo hacen (cabe recordar el tiempo que había que esperar si se quemaba una bombilla y había que cambiarla), y la ausencia de calor también es otro motivo que hacen desistir a los insectos.

Según el estudio de Shockley y Lindner, los insectos también tienen una atracción especial hacia otros rayos invisibles al ojo humano, que son los ultravioletas, debido a que son fundamentales como herramienta de orientación en su navegación y en el proceso de apareamiento.

Un mosquito viso al detalle

Cómo perciben la luz los insectos

Cuando los insectos están expuestos a una fuente de luz, indica la investigación, tienen una reacción denominada ‘fototaxia’, que puede ser negativa o positiva, o sea, sentir rechazo o atracción. Esto lleve a que realicen movimientos nerviosos en torno a una lámpara, o que apenas muevan parte de su cuerpo ante ella.

La sensibilidad a la luz se percibe por medio de unos fotoreceptores. Estos han sido descubiertos en hormigas, abejas o avispas. En el caso de las moscas, cuando vemos que golpea con frenesí una ventana exterior, es porque siente la necesidad de seguir los rayos ultravioletas del sol.

El espectro de luz azul también es una fuente de atracción para los insectos voladores. Y aquí las lámparas LED de esta gama no tienen mucho que ganar: un trabajo del centro Scion de Nueva Zelanda, liderado por Stephen Pawson y Martin Bader, precisa que este tipo de lámparas emisoras de luz azul atraían un 48% más de insectos que otro tipo de luces como las de vapor de sodio, precisa la investigación publicada en Ecological Applications.

mosquitos

 

La solución ideal

¿Cuál podría ser la solución? Pues luces LED blancas y cálidas, que emitan luces por encima de los 550 nanómetros, que estaría fuera del rango de atracción de los insectos, y que como se dijo, carece de emisiones infrarrojas y ultravioletas.

El estudio de Shockley y Lindner coincide con otra investigación desarrollada por la Universidad de Bristol, a cargo de Andy Wakefield, Gareth Jones y Stephen Harris. En el sudoeste de Inglaterra han colocado trampas iluminadas con tres tipos de lámparas: LED, fluorescentes y de filamentos.

Las primeras atrajeron cuatro veces menos insectos que las clásicas lámparas incandescentes, y la mitad de las fluorescentes de bajo consumo. Inclusive, en especies del género Culicoides (que tienen cierta semejanza a los mosquitos, aunque son más grandes y son vectores transmisores de enfermedades) en un 80% fueron atraídos hacia las de filamento, y sólo un 2% a las LED. En el caso de estos insectos, los investigadores creen que la presencia de tungsteno en los filamentos es la clave: estos insectos usan señales térmicas para encontrar a sus víctimas de sangre caliente (animales o humanos), y es posible que sean atraídos hacia el calor que emiten estas viejas lámparas, precisa el estudio publicado en Ecology and Evolution.

Varias lámparas LED

COMPARTIR
AHORA MIRANOS EN VIVO LAS 24 HORAS
Escúchanos las 24 hs Online