La Justicia dictó 45 días de prisión preventiva para Ariel Gorosito (34), el hombre imputado por el homicidio de Javier “Patán” Ortiz (53), mecánico y expresidente del Aero Club de San Francisco.
El juez Gustavo Bumaguin resolvió la medida este lunes en los tribunales de Rafaela, calificando el hecho como homicidio simple por exceso en la legítima defensa, un delito que prevé penas de 2 a 14 años de prisión.
El fatal desenlace ocurrió el pasado 14 de septiembre en la ciudad de Frontera y se enmarca en un conflicto personal derivado de un triángulo amoroso.
POLEMICA POR LA CALIFICACIÓN LEGAL: la figura de «exceso en la legítima defensa», adjudicada por la Juez Bumaguin al homicida de Ortíz, causó el repudio de allegados al fallecido. El hecho de favorecer al imputado por el planteo de su defensora oficial con esa calificación, que contempla una pena que comienza en 2 años, resultó totalmente llamativo ya que surge del relato de la acusación que Gorosito había ocasionado daños al vehículo de Ortiz, como también que tenía denuncias y pedido de restricciones por parte de la mujer en cuyo domicilio se presentó. Es que el art 34 del Código Penal indica que una de las condiciones esenciales para la procedencia de esta imputación que hace mas leve la pena del homicidio es la «falta de provocación del que se defiende», lo que claramente no se daría en este caso de acuerdo al relato de los acontecimientos.
Según la investigación del fiscal Ignacio Machado, la tragedia se desencadenó cerca de las 23:30 horas, cuando Ortiz esperó a Gorosito en su camioneta. Al descender del vehículo, Ortiz lo atacó con una barra de hierro de 60 centímetros y 2 kilos de peso.
El ataque continuó con una persecución que llevó a Gorosito a refugiarse en la casa de un vecino, donde Ortiz golpeaba la puerta metálica con el hierro, provocando chispas que fueron vistas por testigos.
Gorosito, ensangrentado por un golpe en la cabeza, se armó con un palo —similar al que usan los camioneros— para repeler la agresión. La secuencia se trasladó a la vereda, donde ambos se enfrentaron nuevamente.

Según el relato del fiscal, cuando Ortiz levantó los brazos para tomar impulso con la barra de hierro, Gorosito le asestó un fuerte golpe en el costado izquierdo, causándole serias dificultades para respirar. Tras el altercado, Ortiz intentó embestir a Gorosito con su camioneta, pero no lo logró.
Ambos fueron trasladados al Hospital Iturraspe de San Francisco. Gorosito recibió curaciones menores y fue dado de alta, mientras que Ortiz quedó en terapia intensiva. A pesar de una cirugía de emergencia para extirparle el bazo debido a una hemorragia interna, Ortiz falleció tres días después a causa de un shock hipovolémico que le provocó una falla multiorgánica.

En la audiencia, la defensora pública de Gorosito, Georgina Alassia, sostuvo que los hechos debían ser calificados como legítima defensa. Afirmó que Ortiz fue quien buscó el enfrentamiento, llegó armado y que incluso meses atrás había intentado atropellar a Gorosito con su camioneta. Para la defensa, la acción de su cliente de tomar un palo fue un acto justificado ante la inminente agresión.
El fiscal Machado, sin embargo, argumentó que si bien Gorosito tuvo una reacción inicial legítima, este escenario cesó cuando se resguardó en la vivienda.
Para el fiscal, al salir nuevamente a la vereda con el palo, Gorosito incurrió en un “exceso” en la legítima defensa.
El juez Bumaguin coincidió con el fiscal, señalando que Ortiz no hubiera podido entrar a la casa y que Gorosito tenía «alternativas menos riesgosas, como llamar a la Policía». Por ello, resolvió la prisión preventiva por 45 días mientras avanza la investigación.
En las próximas semanas, la Fiscalía continuará recabando pruebas y testimonios para definir la calificación final del caso.





