El pasado domingo alrededor de las 9.30 horas aparecieron en barrio Vélez Sarsfield dos perros raza bullterrier que atacaron a otros dos caninos que se encontraban por calle Pueyrredón al 1000. La intervención de vecinos logró separarlos.
Una hora mas tarde, nuevamente gritos, ladridos alteraron al sector. Los dos animales sueltos ingresaron a un domicilio de calle Entre Ríos y atacaron a un pequeño perro de una señora mayor. Nuevamente vecinos lograron separarlos y poner a salvo a los animales.
Los bullterrier fueron retenidos en la zona del Moreno al 1200, detrás del paredón de Sportivo Belgrano. Ante la incertidumbre de esta situación los vecinos comenzaron a llamar a la Policía, Bomberos y Defensa Civil al 103 que nunca acudió.
Según manifestaron, desde la Policía les informaron que no podían hacerse cargo de los animales pero se presentaron dos uniformados en motos que colaboraron con la retención de los canes. Finalmente, un Bombero Voluntario acudió con correas y comida para sujetar a los perros.
A través de las redes sociales los vecinos lograron ubicar al dueño de los animales, que no es oriundo del barrio. En este sentido, la Policía concurrió a su domicilio y tras el aviso, un joven concurrió a buscarlos brindando la identidad de su propietario.
Según señalaron muchas personas, el dueño sería un menor de edad. Los perros «Román» y «Wendy» de raza bullterrier fueron retirados y trasladados a su domicilio. El resultado de estos ataques dejó como saldo animales heridos aunque fuera de peligro y un vecino con lesiones por una mordida del perro atacante cuando intentaba separarlos.
Mucha gente de barrio Vélez Sarsfield transmitió su preocupación por la posibilidad de que hubiera algún niño en el lugar cuando se produjeron los ataques. Reclamaron respuestas, pidieron que intervengan las autoridades que correspondan, aunque reconocieron que no está claro quien debe intervenir. Además, pidieron que se de una solución a este tipo de problemas que puede llegar a consecuencias graves. Según comentaron los perros tenían signos de maltratos y falta de alimentación.





