La joven tenía 22 años. Un video viralizado por el grupo palestino mostró su cuerpo inerme en la caja de una camioneta, rodeado de milicianos, tras el ataque del 7 de octubre a Israel.
Shani Nicole Louk era uno de los rostros de la guerra entre Israel y Hamas. Su cara alegre, sus rastas interminables, sus tatuajes y piercings chocaban de manera frontal con las últimas imágenes conocidas de su vida.
El video, que mostraba su cuerpo inerme, semidesnudo y rodeado por milicianos de Hamas en la caja de una camioneta rumbo a Gaza, simbolizó toda la brutalidad del ataque del 7 de octubre sobre el sur de Israel.
Esta joven alemana-israelí, de 22 años, murió presumiblemente ese mismo día. Su madre, Ricarda, guardaba la esperanza de que estuviera malherida, pero viva en algún lugar de la Franja de Gaza. Pero las autoridades israelíes confirmaron este lunes la peor de las noticias: la influencer y tatuadora fue “decapitada”.
“Estos animales le cortaron la cabeza”, afirmó el presidente israelí, Yitzhak Herzog.
Shani Louk, una joven alegre y cosmopolita que fue asesinada por Hamas
Shani nació en Alemania. Allí, en Ravensburg, en el sur del país, vive aún su familia materna. Pero la joven pasó parte de su infancia en Portland, en el estado norteamericano de Oregón.
Su madre se convirtió al judaísmo y finalmente emigró a Israel junto a su marido y sus hijas, Shani y la menor, Adi.
Shani pasó la mayor parte de su vida en Israel, aunque le gustaba viajar por el mundo y conocer otras culturas. De hecho, su novio, Orión Hernández, era mexicano. Su nombre integra la lista de secuestrados por Hamas.
La joven se ganaba la vida como influencer, tatuadora y modelo ocasional. En las últimas semanas, había puesto todo su esfuerzo en coorganizar, junto a su pareja, el festival de música Supernova, en el desierto del Neguev.





