El gobernador electo apostó por la continuidad en el organismo que manejó Daniel Tillard, con silla asegurada en el esquema de Javier Milei. La vieja guardia, afuera.
Continuidad y línea 24 horas
Llaryora priorizó, entonces, la continuidad entre Tillard y Paolasso, y los puentes de diálogo con los nuevos alfiles del presidente electo. El funcionario saliente se encargó de hacer un balance de gestión de sus ocho años al frente del Bancor. Confirmado por fuentes de la mesa chica de Llaryora, Paolasso recibiría, en palabras de su promotor, una entidad con un resultado acumulado positivo de $467 millones.





