En una emotiva iniciativa, los amigos y colaboradores del recordado Tito Lamberti decidieron regalar libros de su extensa biblioteca personal para preservar su legado cultural. Tito, reconocido por su amor por la lectura y su contribución a la comunidad, tenía una colección diversa que abarcaba desde novelas policíacas hasta clásicos y ciencia ficción.
La peculiaridad de la biblioteca radica en la costumbre de Tito de recopilar recortes de diarios y comentarios de películas basadas en libros. Edgardo, uno de los encargados de la iniciativa, compartió esta característica única, diciendo: «Él tenía muchos libros de policiales, muchos libros de novelas, muchos clásicos, muchos de ciencia ficción y algunos otros. Él tenía un método. Cuando se hacía una película de un libro, él buscaba el libro, lo conseguía, casi muchas veces, y ¿qué hacía? Pegaba en el libro los recortes de los diarios, de los comentarios de la película sobre la cual se había hecho el libro.»
Después de su fallecimiento en mayo del año pasado, la casa que albergaba su colección fue objeto de diversos eventos, incluyendo la Feria del Libro, donde se regalaron algunos ejemplares.
Con la colaboración de Antonio Dimonte y otros voluntarios, la casa del Tito fue restaurada y se convirtió en un centro cultural. Sin embargo, la biblioteca del Tito, que alguna vez formó parte del TALA, ahora se encuentra disponible para ser regalada a quienes aprecien la lectura. Edgardo destaca: «Si no, va a ser un crimen, que estos libros se pierdan.»
La comunidad puede contactarse a través de los números de teléfono 0342-6300519 y 3564-649966 para adquirir los libros de Tito Lamberti.
Tito Lamberti
Eusebio Alfredo «Tito» Lamberti, un ícono cultural de San Francisco, falleció a los 85 años, dejando un legado significativo. Con una profunda pasión por el cine, los libros y la bicicleta, Tito fue bibliotecario en El Tala, portero del colegio San Martín y reconocido como «Maestro inolvidable». Durante sus últimos dos años, vivió en un geriátrico, pero su hogar en la calle López y Planes, ahora un espacio cultural, sigue siendo testamento de su amor por las artes. Su partida deja un vacío en la comunidad que lo recuerda como «el más querido de San Francisco».
https://youtu.be/nD9NXSZENOg




