Ricardo Giletta repasó su rol en el Municipio: «Mi trabajo es ad honorem para servir a la ciudad»

Retrato con neón #1025

El coordinador de gabinete de la Municipalidad de San Francisco abordó la transición de la actividad privada a la pública, desmintió cifras de la oposición sobre la planta de empleados y destacó los avances en obras de infraestructura clave como el canal Avellaneda, el Palacio Municipal y la digitalización integral hacia 2027.

En una extensa entrevista en los estudios de Radio Estación, Ricardo Giletta, coordinador de gabinete de la Municipalidad de San Francisco, compartió sus reflexiones sobre su adaptación a la función pública, la eficiencia administrativa y los desafíos que atraviesa la gestión encabezada por el intendente Damián Bernarte.

Transición a la gestión pública y compromiso ad honorem

Al analizar su desembarco en la Municipalidad, Giletta fue muy claro sobre los motivos y condiciones de su llegada, fundamentada en su relación de años con Bernarte y su histórica promesa de colaborar tras su paso por el espacio «Mejor San Francisco«.

«Hay que reconocer que la actividad pública es muy distinta a la actividad privada y esto merece un período de adaptación… Cuando llegué a la función pública le dije ‘mirá, yo no tengo problema, vamos a trabajar… pero como un servicio a la ciudad que tanto me dio, el tiempo que esté en la municipalidad lo voy a hacer ad honorem, porque es una forma de también tener la libertad que tengo para manejar horarios», reveló el funcionario.

En cuanto al método de trabajo diario, remarcó que busca aplicar conceptos de eficiencia y «mejora continua«. Explicó que interactúa de forma constante y transversal con la Secretaría de Economía por la administración de recursos, pero que el resto de su labor consiste en recorrer las áreas e ir «a visitar y conocer la problemática in situ en la secretaría, servicios públicos, infraestructura, salud, gobierno», fomentando el trabajo en equipo con secretarios y directores.

«La Municipalidad tiene 1.416 empleados en todo concepto, no 3.500»

Giletta salió al cruce de declaraciones de dirigentes opositores sobre el tamaño del Estado local, tras señalar que le tocó ver en redes sociales a referentes con aspiraciones políticas afirmar que el municipio contaba con 3.500 dependientes.

Frente a ello, contrapuso datos precisos y lanzó un desafío abierto: «La Municipalidad de San Francisco tiene 1.416 empleados en todo concepto y yo invito a cualquiera a que venga a revisar los padrones… eso incluye planta permanente, más planes de emergencia, más personal contratado, más monotributistas«. Fundamentó además que la prestación de servicios debe medirse en función del gran crecimiento urbanístico del sector norte y oeste, y comparó la infraestructura local con ciudades como Rafaela. «San Francisco tiene 100% de la gente con agua potable, Rafaela no; cuando vemos cloaca, San Francisco tiene más del 90%… Rafaela no llega al 50%«, argumentó.

Obras estratégicas, el escurrimiento del agua y las metas a 2027

En cuanto a los proyectos de infraestructura, el coordinador ponderó los avances en la puesta en valor del Palacio Municipal —estimando su concreción para antes de marzo o abril del año que viene—, la construcción de una nueva celda en el relleno sanitario tras tres décadas y la reciente incorporación de una grúa propia para el área de seguridad urbana, lo que permite racionalizar el gasto en lugar de contratar terceros.

Un punto destacado fue el mantenimiento de más de 60 kilómetros de canales periféricos, donde se ejecutó una obra contratada de más de 300 millones de pesos en los canales Avellaneda, Savio y la colectora desde calle 9 de Septiembre a la ruta 158. Esto permitió que ante lluvias recientes de gran volumen en pocos minutos, «el agua se juntó… pero tuvo un escurrimiento rápido. Y esto no es milagroso, es porque hay una obra de infraestructura por detrás«, sostuvo.

Finalmente, al puntuar la gestión municipal actual, la ubicó «entre 8 y 9 puntos», resaltando que las cuentas financieras están equilibradas y sin endeudamiento. Como hito a futuro, trazó un claro objetivo tecnológico: «Lograr que la municipalidad llegue a fines del año 2027 totalmente digitalizada, es decir que desaparezca el papel», en paralelo con los programas de contención e inclusión digital que se dictan para adultos mayores en la Tecnoteca y el Superdomo.

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