El hecho delictivo fue cometido en una vivienda de calle San Lorenzo al 1.182, en barrio Sucre. Fue en ausencia de su propietaria.
“Ayer a las 20 salí de mi domicilio para ir a caminar con mi mamá y cerré mi domicilio; mis perros quedaron adentro”, relata en AM 1530 María Laura Dellagiovanna, y “a las 21, cuando vuelvo, veo que los perros estaban afuera”.
Laura se dio cuenta del faltante de la garrafa de 10 kilos cuando se prestaba a preparar su cena: “pensé que me había quedado sin gas; jamás se me ocurrió que me habían robado”.
El casillero del gas no tiene puerta: “quebraron el caño de cobre y se llevaron un pedazo del mismo junto con la garrafa, a plena luz del día; soltaron los perros y salieron por la puerta del frente de la casa”. Los vecinos no vieron nada.
“Si roban es porque alguien la compra”, apunta Laura, quien remarca: “espero que la gente no compre lo robado, que se concientice, que a todos nos cuesta tener las cosas”.
Laura indicó que no radicó la denuncia en sede policial y recordó que años atrás ya le habían robado, desde ese domicilio, otras pertenencias.





