El Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa establecía la paridad de fuerzas entre ambos bandos. Era considerada la piedra angular de la seguridad europea.
La OTAN anunció este martes la suspensión formal de un tratado de seguridad clave de la época de la Guerra Fría en respuesta a la retirada de Rusia del acuerdo en plena guerra de Ucrania.
Los 31 aliados de la alianza atlántica suspendieron la aplicación del Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE) a causa de la salida definitiva de Rusia, que formalizó hoy mismo el gobierno de Vladimir Putin.
El FACE, considerado en su tiempo como la piedra angular de la seguridad europea, eliminó la ventaja cuantitativa de la entonces Unión Soviética en armas convencionales en Europa.
El tratado estableció límites iguales en la cantidad de tanques, vehículos blindados de combate, artillería pesada, aviones de combate y helicópteros de ataque que la OTAN y el Pacto de Varsovia podrían desplegar entre el océano Atlántico y los Urales.
El tratado nació con el objetivo de prevenir que cualquiera de las alianzas militares presentes en Europa durante la Guerra Fría acumulase fuerzas en las fronteras para lanzar una ofensiva rápida.
Por qué Rusia abandonó un tratado clave con la OTAN
Rusia concluyó este martes el procedimiento de abandono del tratado, que denunció en mayo pasado, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.
“A las 00.00 horas del 7 de noviembre concluyó el procedimiento contemplado en el FACE de abandono de este tratado por Rusia. De este modo, el documento jurídico internacional, cuya vigencia fue suspendida ya en 2007, quedó para nosotros definitivamente en la historia”, señaló la diplomacia rusa en un comunicado.





