Con referentes, bandas en vivo y stands repletos, la convención impulsada por Juan Manuel «Caloi» Monzoni y Gabriel Flores reunió a cientos de fanáticos del arte corporal.
La cultura del tatuaje volvió a apoderarse de la ciudad con una intensa doble jornada a pura música, diseño y expresión artística. La Expo Tattoo San Francisco desarrolló dos días completos de actividad, consolidándose como una cita fija del calendario cultural local que atrae tanto a profesionales de la aguja como al público general.

En diálogo con Radio Estación, Caloi Monzoni, organizador del evento junto a su socio Gabriel Flores, destacó la magnitud que cobró la propuesta: «Son dos días completos de jornada, a puro tattoo, a puro música, a puro arte. Sábado y domingo, donde recibimos a gente de todos lados, de diferentes países, de diferentes ciudades». Asimismo, remarcó la respuesta de la comunidad:
«Año a año fue creciendo y cada vez vemos más cómo va creciendo y cómo la gente viene a apoyar, no solamente los tatuados o los tatuadores, sino gente de localidades vecinas u otras ciudades que vienen y se llegan al evento, a conocer y a ver un poco lo que pasa acá».
De un sueño entre amigos a una cita multitudinaria
La iniciativa nació a partir de las vivencias del propio Caloi en eventos similares a nivel nacional. «Nace de ir a las convenciones de tatuaje en Buenos Aires, en Rosario o en Córdoba… nace la posibilidad, con Gabi, que es mi socio, de poder trasladarlo acá. Decir: ‘Che, ¿por qué no probamos, hagamos una y vemos cómo nos va?’«, recordó sobre los inicios.

Aquella primera prueba se concretó en 2019 con una convocatoria de entre 70 y 80 artistas. Hoy, el evento ya transita su séptima edición, habiendo duplicado y triplicado la cifra inicial de participantes. Para mantener el nivel, la organización invierte constantemente en infraestructura y dinamismo: «Año a año siempre tratamos de poner cosas nuevas, de poner bandas nuevas, de invertir en diseño, en escenografía, en estética… en un montón de cosas que hacen que este evento sea lo que es, realmente».

Trabajo en vivo y meses de preparación
Durante el evento, los profesionales trabajaron de distintas maneras con los asistentes y sus «lienzos«, término con el que denominan a las personas que se tatúan: «Muchos vienen ya con sus lienzos, que les llaman ellos, la gente que traen para que se tatúe; o bien, encuentran a alguien acá, el público, que viene si quiere hacerse un tatuaje y se lo hace también».

Detrás de la imponente puesta en escena hay un trabajo sostenido que requiere cerca de medio año de planificación previa. «Son más o menos cinco o seis meses de planificación para poder hacerlo bien. Hablar con los asistentes, hablar con los sponsors, con las marcas y con todas las partes que hacen que esto funcione», explicó Monzoni, quien además adelantó que la cabeza ya está puesta en las próximas fechas: «Siempre estamos pensando, no terminamos de hacer algo y ya estamos pensando en lo que vamos a hacer después«.
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