La posibilidad de ver a San Isidro compitiendo en la Liga Nacional de Básquet dejó de ser una simple ilusión y comenzó a transformarse en una alternativa concreta que la dirigencia analiza por estas horas. Tras quedarse a las puertas del ascenso deportivo luego de la final de la Liga Argentina ante Lanús, el club de calle Corrientes mantiene abiertas distintas gestiones que podrían modificar por completo su futuro.
La oportunidad surge a partir de la plaza disponible de Obras Sanitarias en la máxima categoría. Por su condición de subcampeón de la Liga Argentina, San Isidro tiene prioridad deportiva para avanzar en una eventual negociación, aunque todavía no existe ninguna definición oficial.
Durante los próximos días se desarrollarán reuniones importantes con la Asociación de Clubes (AdC), donde la institución buscará interiorizarse sobre todos los aspectos que implica un desembarco en la elite del básquet argentino.

Según pudo averiguar Radio Estación, desde el entorno del club entienden que San Isidro reúne condiciones institucionales, deportivas y de infraestructura para afrontar ese desafío, aunque consideran indispensable evaluar en profundidad el impacto económico y organizativo que supondría un salto de semejante magnitud.
Mientras tanto, el club también comienza a diagramar la próxima temporada. Por el momento, Sebastián Porta (entrenador) y Manuel Lambrisca son los únicos integrantes del plantel profesional con contrato vigente.
La semana que comienza aparece como determinante, ya que el miércoles 10 se cumple el plazo de los seis días establecidos por el reglamento. Por su parte, otro de los interesados es Atenas, que perdió la categoría durante esta temporada; medios de comunicación cordobeses afirman que esta negociación estaría cerrada y, en caso de que San Isidro no compre la plaza, el «Griego» seguirá jugando en la máxima categoría.





