Luego de una larga espera provocada por problemas de goteras en el estadio Estadio Angel Cayetano Arias, San Isidro no pudo cerrar la serie y cayó ante Deportivo Viedma por 80 a 67. Tras un primer tiempo muy parejo, donde ambos equipos intercambiaron golpe por golpe y la máxima diferencia apenas alcanzó los siete puntos, el conjunto de Sebastián Porta terminó sufriendo la falta de efectividad desde el perímetro, mientras que el local encontró respuestas en el dominio de Merchant en la pintura y en la conducción de González.
En el complemento llegó el mejor momento del equipo rionegrino, que logró sacar una diferencia de doble dígito aprovechando los baches ofensivos de San Isidro. Los Halcones Rojos no encontraron herramientas para frenar el envión local y la distancia se mantuvo casi siempre por encima de los diez puntos.
Pese a una leve reacción impulsada por dos triples consecutivos de Julián Eydallin y a haber controlado durante gran parte del encuentro a Cáceres, el elenco de nuestra ciudad no consiguió revertir la historia y terminó cayendo con claridad por 13 puntos de diferencia.
Más allá de la derrota, la imagen dejada por San Isidro en el primer tiempo fue positiva. Sin embargo, el equipo deberá trabajar en sostener la regularidad durante más pasajes del juego y reducir al mínimo esos lapsos de desconcentración que terminaron siendo determinantes en el resultado final.
La serie continuará el próximo sábado desde las 21 horas, cuando se dispute el cuarto punto, en el que los dirigidos por Porta intentarán volver a San Francisco con la clasificación sellada y la serie 3-1 a su favor.
Foto: Club Atlético San Isidro





