La emblemática cooperativa láctea SanCor enfrenta una profunda crisis que pone en riesgo su continuidad operativa.
Desde abril, la empresa acumula un fuerte retraso en el pago de salarios, habiendo abonado apenas la mitad de los correspondientes a ese mes y sin cubrir los sueldos de mayo, junio, julio ni agosto. Tampoco se abonaron aguinaldos, aportes a mutuales, obra social ni cuotas sindicales.
El impacto de esta situación se refleja directamente en los empleados, muchos de los cuales sostienen a sus familias con deudas personales mientras esperan una respuesta que aún no llega. Además, la crisis afecta a los tambos proveedores de leche, cuya falta de pago provocó la salida de varios productores y redujo la capacidad de procesamiento a menos de 300.000 litros diarios, un volumen mínimo frente a la estructura histórica de la cooperativa.
La producción de manteca Tonadita y quesos tradicionales se mantiene a duras penas en las plantas de Devoto, Balnearia y La Carlota, mientras que otros productos desaparecieron prácticamente de las góndolas de supermercados y mayoristas. Comerciantes señalan que hace casi dos meses SanCor no realiza nuevos pedidos, lo que abrió espacio para competidores como La Serenísima.
El concurso de acreedores, abierto hace años, no ha logrado ofrecer soluciones claras. Informes recientes del Comité de Control alertan sobre irregularidades, incluyendo retención indebida de aportes y recibos apócrifos. La mayor parte de la deuda se concentra en fondos internacionales como IGG y BAF Capital, además de Sancor Seguros.
“SanCor está en una instancia prácticamente terminal. La supervivencia depende de la buena voluntad de los acreedores”, advirtió Aldo Regali, abogado y asesor de fondos internacionales, quien recordó que los acuerdos firmados en 2017 con empleados y jubilados nunca se cumplieron.
La crisis también tiene repercusiones sociales en localidades de Santa Fe y Córdoba donde operan plantas de la cooperativa, mientras los sindicatos advierten sobre posibles medidas de fuerza ante la falta de respuestas inmediatas.
Con más de medio siglo de historia en la industria láctea, SanCor atraviesa uno de los peores momentos de su trayectoria: de referente del sector, hoy su nombre se asocia a deudas millonarias, juicios y productos ausentes en los comercios. El futuro de la cooperativa se define en los tribunales de Rafaela, donde se sigue el concurso preventivo que busca evitar el colapso total.





