Santa Rosa de Calamuchita: jóvenes solidarios en medio del temporal

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Entre las historias que dejó el fenómeno climático, destaca una protagonizada por un grupo de jóvenes que cambió su salida por ayudar.

El intenso temporal del sábado pasado, que dejó 76 milímetros de lluvia en apenas 40 minutos en Santa Rosa de Calamuchita, provocó serios anegamiento en viviendas y comercios, especialmente en el barrio Villa Incor.

Ramón Cruz (54), vecino de la localidad, relató cómo vivió el difícil momento junto a su familia. “Estábamos con 50 o 60 centímetros de agua en la casa, intentando sacarla con baldes y bidones. Era desesperante, pero de repente llegó la traffic de mi vecino Rafa con un grupo de chicos que iban a un evento. Fueron una bendición”, expresó emocionado.

Los jóvenes, vestidos para una salida nocturna, no dudaron en sumarse al esfuerzo con palas y baldes, trabajando durante varias horas hasta que lograron controlar la situación.

El grupo, compuesto por 12 amigos, se dirigía al baile del grupo DesaKTa2 en Almafuerte cuando el conductor del transporte, Rafael Martínez, recibió un llamado de su esposa alertando sobre la inundación en su hogar. En lugar de continuar con el viaje, decidieron quedarse y ayudar.

Jorge Godoy (24), quien iba a celebrar su cumpleaños esa noche, recordó el momento: “Vimos a la familia sacando agua con baldes y cucharones, no podíamos irnos. Buscamos más herramientas y nos organizamos para trabajar codo a codo con ellos”.

Aunque el baile terminó suspendido por el mal clima, para los jóvenes eso pasó a un segundo plano. “Lo importante era ayudar. Por algo estábamos ahí”, comentó Juan Arregui (23), quien resaltó la empatía del grupo.

Un trabajo en equipo

Durante más de tres horas, los chicos sacaron agua, limpiaron el interior de la casa y organizaron relevos para descansar. Finalmente, cuando el nivel del agua bajó, ingresaron a la vivienda para escurrir lo que quedaba con trapos y palos de piso.

Ramón Cruz destacó la actitud de los jóvenes: “Demostraron tener un gran corazón. Si no hubiera sido por ellos, todavía estaríamos sacando agua”. Aunque algunos muebles y electrodomésticos quedaron dañados, el vecino valoró que su familia no resultara herida.

Rafael Martínez, el conductor del utilitario, elogió al grupo por su predisposición. “Estaban listos para salir de fiesta y no dudaron ni un segundo en ayudar. Trabajaron como si fueran profesionales, cargando baldes pesados durante horas. Es algo que demuestra la calidad de personas que son”, afirmó.

“Fue un momento difícil, pero también nos dejó la satisfacción de haber ayudado. Es una experiencia que nunca olvidaremos”, concluyó uno de los jóvenes.

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