Este martes 12 de Agosto se conmemoran 110 años desde que San Francisco fue declarada oficialmente ciudad, un hito que, según el reconocido historiador local Arturo Bienedell, marca un antes y un después en la historia de la región.
El 12 de agosto de 1915, la Cámara de Senadores de la provincia de Córdoba aprobó un proyecto del entonces gobernador Ramón Cárcano para otorgar el título de ciudad a San Francisco.
“En un mismo proyecto, Cárcano le da el título de ciudades a San Francisco y tambien a Villa María”, explica Bienedell. La principal de estas condiciones era superar los 10.000 habitantes, una cifra que San Francisco ya alcanzaba o incluso superaba 29 años después de su fundación. Hoy, la ciudad cuenta con entre 70.000 y 80.000 habitantes.
Un cambio de cabecera y el rol de la política
El historiador resalta que la declaración de ciudad no fue un evento aislado, sino que estuvo precedido por una serie de cambios políticos importantes. Hasta 1914, la cabecera del departamento San Justo era Villa Concepción del Tío, que hoy ostenta el título de “cabecera histórica”.
El crecimiento exponencial de San Francisco, impulsado por la presencia de tres líneas de ferrocarril, llevó al gobierno a decidir el traslado de la cabecera.
Este movimiento ya venía gestándose desde hacía tiempo. Bienedell señala que la sede de la jefatura política, que se construyó en la actual esquina de Libertador y Libertad, ya estaba lista un año antes de que San Francisco fuera declarada ciudad.
Los primeros intendentes de la ciudad
La llegada de este nuevo estatus también trajo consigo cambios en el gobierno local. Carlos Iturraspe, hijo del fundador José Bernardo Iturraspe y por entonces intendente, renunció a su cargo para asumir como jefe político del departamento San Justo.
El cargo de intendente fue ocupado de forma interina por León Julián, y luego, tras nuevas elecciones, asumió León Sanánez. Aunque Sanánez fue elegido con la legislación anterior, el historiador lo considera el primer intendente de la ciudad. “Lo que sí le corresponde a Sanánez es que fue nuestro primer intendente elegido con el voto secreto y obligatorio”, afirma Bienedell.
Un viaje al pasado: la vida en el San Francisco de 1915
Para entender la magnitud del cambio, el historiador invita a los sanfrancisqueños a imaginar la ciudad de hace 110 años.
“Imaginar un pueblo bastante grande con todas las calles absolutamente de tierra”, describe Bienedell. El adoquín llegaría 15 años después, y los servicios básicos eran un lujo.
- Agua: El agua corriente no existía. Se consumía el agua del subsuelo, que tenía un alto nivel de arsénico. “No eran condiciones como para consumirlas, pero era lo que había”, recuerda el historiador. La gestión para conseguir un suministro de agua potable dependía del gobierno nacional, lo que hacía el proceso largo y complejo.
- Electricidad: «La electricidad era escasa, muy, muy escasa, y se destinaba sobre todo al alumbrado público”, indicó.
- Educación: La educación secundaria era un privilegio al que no todos tenían acceso. La única opción en la región era la Escuela Normal, cuya creación se logró gracias a la ardua gestión del legislador Jerónimo del Barco, cuyo nombre lleva hoy una calle aledaña a la institución. “Fue una boom, podríamos decir, en toda la región”, asegura Bienedell, ya que muchos jóvenes de pueblos cercanos se mudaban a San Francisco para poder estudiar.
El puente y el crecimiento urbano
El historiador también recuerda un hito urbano importante de 1915: la inauguración del puente sobre las vías del ferrocarril. Ubicado a la altura de lo que hoy es la Tecnoteca: «El puente daba seguridad a los peatones que tenían que ir de un lado al otro de este pueblo grande”.
Finalmente, Bienedell destaca un dato curioso: el departamento San Justo es el único de la provincia de Córdoba que tiene cinco ciudades, San Francisco, Arroyito, Las Varillas, Morteros y Brinkmann. Además, San Francisco forma un conglomerado urbano con la ciudad santafesina de Frontera.
Al concluir, el historiador reflexiona sobre el progreso de la ciudad:
“Viendo nuestra ciudad hoy, pensándola hace 110 años atrás, es inimaginable”.





