En el marco de la investigación por el ataque a balazos contra Luca Gottero, ocurrido en Frontera, este martes se produjo una detención clave.
El sospechoso, un joven de 20 años identificado por sus iniciales L.S.I., se presentó de manera voluntaria en la Comisaría Sexta de esa ciudad, acompañado por un abogado.
Tras la entrega, el acusado será trasladado a la Alcaldía de Rafaela y afronta cargos como presunto autor de “homicidio agravado calificado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa”. El joven era buscado intensamente desde el violento hecho ocurrido en calle 56 al 100, donde Gottero resultó gravemente herido.
En paralelo, el fiscal Pedro Machado dispuso una serie de allanamientos en busca de pruebas vinculadas a la causa. Los procedimientos fueron llevados adelante por personal de la PDI y efectivos de la Comisaría Sexta, aunque por el momento no trascendieron los resultados.
Fuentes policiales señalaron que la agresión se habría producido tras una pelea previa entre los dos jóvenes involucrados. Según las primeras hipótesis, el presunto atacante, que había resultado golpeado en la gresca, regresó poco después armado y efectuó los disparos a modo de represalia.
El joven recibió un impacto de bala que no tuvo orificio de salida y que le ocasionó severas lesiones en la zona intestinal.
De todos modos, desde la fiscalía aclararon que aún se investiga el motivo de la discusión entre ambos, quienes se conocían previamente.
Mientras tanto, el estado de salud de la víctima continúa siendo crítico. De acuerdo con un informe del Hospital Iturraspe, permanece en coma farmacológico inducido, entubado y con pronóstico reservado.
El joven ya fue sometido a una cirugía en la que se le extrajo parte del intestino. Los médicos advirtieron que la principal preocupación es la posibilidad de una infección en las próximas 48 horas. De confirmarse, debería ser intervenido nuevamente de urgencia, lo que agravaría aún más su delicado cuadro clínico.





