El Ejército de Israel y grupos armados palestinos de la Franja de Gaza intercambiaron disparos de cohetes y misiles tras las muertes en Cisjordania.
El Ejército de Israel y grupos armados palestinos de la Franja de Gaza intercambiaron este jueves disparos de cohetes y misiles, un día después de una operación israelí en Cisjordania que dejó 11 palestinos muertos y más de 80 heridos.
La incursión en la ciudad de Naplusa, que siguió a otras que Israel viene realizando desde hace meses, fue la más mortífera en Cisjordania desde 2005, y confirma uno de los periodos de mayor violencia en años en ese territorio palestino bajo ocupación israelí.
En un guion recurrente, la operación recibió respuesta desde la Franja de Gaza con disparos de cohetes hacia Israel, que respondió con bombardeos aéreos contra este territorio bajo control del movimiento islamista Hamas desde 2007. Inicialmente no se registró ninguna víctima por este intercambio de fuego.
Ante estos nuevos acontecimientos, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, lamentó que la situación «en el territorio palestino ocupado» es «la más explosiva en años».
La Unión Europea (UE) pidió a «todas las partes actuar para un regreso a la calma y una desescalada de la tensión».
Jordania, un reino árabe -como los palestinos- que tiene un tratado de paz con Israel, hizo un llamado a la calma y dijo que trabajará «de manera intensa con todas las partes» para poner fin a la escalada de violencia.
Desde comienzos de año, el conflicto ha costado la vida a 60 palestinos, incluyendo a miembros grupos armados y civiles, entre ellos menores.




