El Festival de Títeres de San Francisco cumple 23 años de vida, marcando un hito en la cultura local y regional. Pedro Ordoñez y Raquel Camusso, los directores del evento, compartieron su entusiasmo y reflexiones sobre este aniversario.
El evento, que se extiende por distintas localidades del departamento San Justo y el departamento Castellanos, tiene como objetivo principal ofrecer alternativas culturales accesibles y diversas. «La vara que tiene San Francisco es muy alta», señaló Pedro, destacando el compromiso con la calidad y la inclusión.
Desde su inicio, el festival ha evolucionado significativamente, adaptándose a las necesidades educativas y culturales del público. «Los títeres son un arte milenario«, afirmó Pedro, resaltando el valor formativo de este arte escénico. «Es mucho trabajo producir un espectáculo. Le va uno o hasta dos años como para llegar a hacer una propuesta, lanzarla y hacerla permanentemente», agregó.

Con una programación que abarca desde funciones para jardines hasta espectáculos para toda la familia, el festival busca ser inclusivo y educativo. «Los títeres trabajan valores«, subrayó Pedro, destacando la importancia de la programación en la educación actual.
Raquel, co-creadora del festival junto a Pedro, recordó los inicios del evento durante los 100 años de San Francisco. «Empezamos con un espectáculo llamado Títeres y Juegos y ahí nos introdujimos ya de manera activa en el mundo de los títeres.», rememoró.
El apoyo de la comunidad y las instituciones educativas ha sido fundamental para la continuidad del festival. «Es un trabajo a pulmón«, afirmó Pedro, agradeciendo el respaldo de patrocinadores y medios locales.
Con un formato que ha evolucionado con el tiempo para adaptarse a la realidad económica y social, el Festival de Títeres de San Francisco sigue siendo un lugar muy importante para la cultura y la sociedad en la región «Es importante seguir apostando por la cultura», concluyó Pedro, subrayando la relevancia del festival como patrimonio de la ciudad.





