El programa contempla $2 billones provenientes del FGS de Anses y busca ampliar el acceso a préstamos para comprar, construir, ampliar o refaccionar una primera vivienda.
El Gobierno nacional presentó un nuevo programa para impulsar el crédito hipotecario y facilitar el acceso a la vivienda propia. La iniciativa también apunta a generar un efecto positivo sobre la construcción, la refacción y distintas actividades vinculadas al sector inmobiliario.
El esquema contempla un total de $2 billones provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Anses. Los recursos serán canalizados mediante depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA, más una tasa adicional, que serán licitados entre las entidades bancarias.
Los fondos deberán ser utilizados exclusivamente para otorgar créditos hipotecarios a personas humanas destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.

Las tasas y los plazos del programa
El programa establece dos tramos de depósitos. El primero tendrá un plazo de un año, con una tasa mínima equivalente a UVA más 2,50%. El segundo se extenderá durante cinco años, con una tasa mínima de UVA más 4,50%.
Cada licitación tendrá un monto de $200.000 millones, mientras que cada entidad financiera podrá ofertar hasta el 20% del total. Una vez constituido el depósito, los bancos tendrán un plazo de 90 días para utilizar esos fondos en nuevos créditos hipotecarios.
La primera licitación está prevista para la semana próxima, según el anuncio oficial.
Cuáles serán las condiciones para quienes soliciten el crédito
El Gobierno también estableció condiciones para los préstamos que se otorguen mediante este mecanismo. La tasa que podrán cobrar los bancos tendrá un techo de UVA más 7,50%.
Los créditos deberán tener un plazo mínimo de 15 años y cada préstamo podrá alcanzar hasta 150.000 UVA, una cifra cercana a los USD 200.000 de acuerdo con el tipo de cambio utilizado en el ejemplo difundido por el Gobierno.
El capital de los préstamos estará ajustado por UVA, por lo que las cuotas no permanecerán necesariamente constantes en pesos y evolucionarán de acuerdo con la variación de la inflación.
Para explicar el funcionamiento del programa, el Ministerio de Economía presentó un ejemplo de un préstamo equivalente a USD 80.000 para financiar una propiedad valuada en USD 106.667.
El crédito cubriría el 75% del valor del inmueble y, en el ejemplo oficial, equivaldría a unos $120.920.000. La financiación se plantea a 25 años, con una tasa de UVA más 7%.
Bajo esas condiciones, la primera cuota sería de $865.098. El cálculo no contempla otros gastos vinculados con la operación, como escritura y trámites bancarios.
Para acceder a ese préstamo manteniendo una relación entre cuota e ingreso del 25%, el Gobierno estimó que el grupo familiar debería contar con un ingreso neto mensual de $3.460.391.
El impacto esperado
De acuerdo con las estimaciones oficiales, el programa de $2 billones tendría capacidad para alcanzar a unas 17.000 o 18.000 familias.
Desde el sector bancario y la industria de la construcción valoraron positivamente la medida, aunque remarcaron que uno de los principales desafíos será ampliar el volumen de créditos para que el beneficio alcance a una mayor cantidad de familias.
La iniciativa busca, además, generar un movimiento en la construcción y las obras de refacción, sectores que podrían recibir un impulso a partir de una mayor disponibilidad de financiamiento a largo plazo.
Por tratarse de una medida del Gobierno nacional, con fondos del FGS de Anses y condiciones aplicables al sistema financiero del país, la noticia es de alcance nacional.





