Gerardo Oliva, hermano de Ricardo, lo recordó como «muy querido, una persona buena, amoroso con sus hijos y sin problemas con nadie».

Los familiares prometieron que no dejarán que el caso quede en el olvido. «Queremos que no sea un caso más. Yo sé que a mi hermano nadie me lo va a devolver, pero queremos justicia», sentenció Gerardo.