En una tarde marcada por el dolor y una inmensa indignación, las calles de Arroyito se llenaron de familiares y amigos de la familia Oliva, quienes se unieron en una masiva marcha para exigir justicia.
El clamor, expresado a través de carteles y un profundo dolor, se concentró en la Plaza 25 de Mayo, desde donde la marcha recorrió las principales calles del centro de la ciudad.
El sábado 9 de agosto, la Plaza 25 de Mayo se convirtió en el punto de encuentro de una comunidad que, con carteles en mano y un silencio elocuente, se movilizó para honrar la memoria de Ricardo Argentino Oliva, de 33 años, y sus tres hijos, Liz, Miqueas y Thiago, víctimas de una trágica colisión en la Ruta 19.

Gerardo Oliva, hermano de Ricardo, lo recordó como «muy querido, una persona buena, amoroso con sus hijos y sin problemas con nadie».
Los familiares prometieron que no dejarán que el caso quede en el olvido. «Queremos que no sea un caso más. Yo sé que a mi hermano nadie me lo va a devolver, pero queremos justicia», sentenció Gerardo.

La tragedia en Ruta 19
El fatídico suceso que desencadenó esta ola de indignación ocurrió en la madrugada del domingo 3 de agosto, apenas minutos antes de las 5 de la mañana.
La tragedia se produjo sobre el kilómetro 213 de la Ruta 19, en el tramo que conecta las localidades de El Tío y El Fuertecito. El impacto fue una violenta colisión «por alcance» , donde un Volkswagen Bora embistió desde atrás a un Fiat 147.
El Fiat 147 era conducido por Ricardo Argentino Oliva, quien regresaba de un cumpleaños en San Francisco junto a su familia. A bordo del vehículo viajaban siete personas. Lamentablemente, a causa del «brutal impacto», el conductor y sus tres hijos menores perdieron la vida de forma instantánea. Las víctimas fatales fueron identificadas como Ricardo Argentino Oliva, de 33 años, y sus hijos Thiago (12), Miqueas (11) y Liz (8 o 9 años).
Tragedia en Ruta Nacional 19: cuatro muertos en un accidente





