Oscar Mauricio Sosa se encontraba bajo prisión domiciliaria cuando ocurrió el crimen en una vivienda de San Miguel de Tucumán. El niño tenía ocho años. La Justicia investiga las circunstancias del hecho y analiza una carta encontrada en el lugar.
El hecho ocurrió en una vivienda ubicada sobre calle Entre Ríos al 1130, en San Miguel de Tucumán, donde el hombre cumplía una medida de prisión domiciliaria por una causa relacionada con una asociación ilícita.
La situación fue descubierta durante las primeras horas del martes, cuando los hijos mayores de Sosa, mellizos de 18 años, llegaron al domicilio luego de recibir un mensaje de su padre. Al ingresar, encontraron al hombre y al niño sin vida y dieron aviso a las autoridades.
El menor tenía ocho años y, según la información difundida sobre el caso, padecía autismo severo. Se encontraba bajo el cuidado de su padre al momento de la tragedia.
La investigación quedó a cargo del fiscal Carlos Sale, quien ordenó una serie de peritajes para reconstruir lo ocurrido y determinar las circunstancias en las que se produjeron las muertes.
Durante las primeras actuaciones, los investigadores encontraron una carta atribuida a Sosa, que ahora forma parte de la causa y es analizada por la Justicia para determinar su contenido y contexto.
Sosa había obtenido el beneficio de la prisión domiciliaria luego de que su pareja, de quien se había separado aproximadamente un mes antes, realizara gestiones para que pudiera cumplir la medida en Tucumán. La causa por la que estaba detenido se había iniciado en Córdoba.
La Justicia continúa con la investigación y aguarda los resultados de las pericias correspondientes para establecer con precisión cómo ocurrió la tragedia y determinar eventuales responsabilidades vinculadas con el régimen de prisión domiciliaria.
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