El exlegislador Rodrigo Agrelo respaldó la condena a ocho años de prisión para el dueño de los dogos y planteó prohibir la cría y compraventa de estos animales, además de implementar un plan sistemático de castración.
La condena a ocho años de prisión para el dueño de los dogos que atacaron y mataron a Trinidad Ballesteros volvió a poner en discusión la regulación y tenencia de perros considerados potencialmente peligrosos en Córdoba.
El exlegislador provincial Rodrigo Agrelo respaldó el fallo y, en diálogo con Cadena 3, insistió con la necesidad de prohibir la cría y compraventa de estos animales y avanzar con un plan sistemático de castración.
“Lamentablemente, esto ratifica nuestra posición”, sostuvo Agrelo, quien consideró que la sentencia determinó que el ataque ocurrido en 2023 no fue un accidente, debido a que el dueño conocía el peligro que representaban los animales y ya había recibido sanciones.
El exlegislador planteó que la peligrosidad potencial está vinculada también con las características físicas de determinados animales.
Agrelo recordó que los dos dogos escaparon y atacaron a Trinidad mientras caminaba con su mascota. Un vecino intervino y mató a los animales.
Para el dirigente, la tenencia de este tipo de perros también puede representar un riesgo dentro de los propios hogares y para terceros.
Agrelo sostuvo que durante este año se registraron en Córdoba cuatro muertes de niños y 12 ataques vinculados con perros potencialmente peligrosos.
A partir de esos datos, planteó la necesidad de aplicar medidas que apunten a reducir la cantidad de estos animales.
“Hay que reducir la población, prohibir la cría y la compraventa y castrar sistemáticamente”.
El exlegislador aclaró que una política de estas características no tendría resultados inmediatos y cuestionó a quienes planteen que el problema podría solucionarse rápidamente.
También se refirió al uso de estos perros como una forma de protección frente a la inseguridad. Según explicó, existe el riesgo de que un animal utilizado para cuidar una vivienda termine atacando a las mismas personas que debería proteger.
“Pongo a cuidar a los míos a un animal que puede atacar a los míos”, expresó.
Finalmente, Agrelo consideró poco probable que una eventual revisión judicial modifique la calificación de homicidio simple con dolo eventual aplicada en el caso de Trinidad, aunque aclaró que todavía deben conocerse los fundamentos del fallo.
Según sostuvo, las conductas previas del condenado y las sanciones que ya había recibido fueron elementos relevantes para la decisión judicial.
Condenaron a ocho años al dueño de los dogos que mataron a Trinidad Ballesteros





