El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó la continuidad de los controles migratorios en rutas y calles del país, pese a la muerte de tres inmigrantes durante procedimientos del ICE. El mandatario afirmó que se trata de una herramienta clave para combatir el crimen y la inmigración ilegal.
Tras la muerte de tres inmigrantes indocumentados en distintos operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el presidente Donald Trump defendió la continuidad de los controles migratorios en las rutas de Estados Unidos.
A través de su red social Truth Social, el mandatario aseguró que estos procedimientos son una de las herramientas más eficaces para combatir el delito y sostuvo que «no pueden ser eliminados», pese a las críticas de la oposición.
Los casos que generaron conmoción ocurrieron en diferentes estados del país. Un ciudadano colombiano murió durante un operativo en Maine, mientras que un inmigrante mexicano falleció en Texas. A ellos se sumó otro migrante que perdió la vida tras escapar de un control y ser atropellado por un camión en Florida.
En los dos primeros hechos, los agentes del ICE sostuvieron que dispararon porque los conductores intentaron escapar utilizando sus vehículos.
Frente a estos episodios, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció la suspensión temporal de algunos controles en rutas y confirmó la apertura de investigaciones internas para esclarecer lo ocurrido.
Las muertes provocaron fuertes cuestionamientos. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó el fallecimiento del ciudadano colombiano como un «asesinato», mientras que el Gobierno de México informó que impulsará acciones judiciales en Estados Unidos por la muerte de ciudadanos mexicanos durante operativos migratorios.
Pese a la polémica, Trump insistió en respaldar el trabajo del ICE y afirmó que la reducción de los índices delictivos en el país está vinculada con el endurecimiento de la política migratoria impulsada por su administración.
Desde la oposición demócrata, en tanto, continúan cuestionando los procedimientos del organismo, al considerar que en algunos casos afectan tanto a inmigrantes en situación irregular como a residentes con estatus legal.





