Tu perro y la caca: No somos conscientes del daño que provoca

Tu perro y la caca: No somos conscientes del daño que provoca

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Cuando cada vecino deja que su perro haga sus necesidades en la calle, vereda o plaza, está fomentando para que el resto esté expuesto a graves problemas de salud.

En San Francisco prácticamente no se ve a dueños de mascotas responsables que salgan con la bolsita para levantar la caca del perro. Más allá de que la ordenanza 5808 obligue a los vecinos a sacar al perro con collar, correa, bolsita y bozal en caso de ser necesario.

¡Dejalo salir para que haga caca! Esa suele ser la frase común de los propietarios de los perros en San Francisco. Sin embargo, lo correcto debería ser: “No dejes que el perro haga sus necesidades en la vereda del vecino, en la calle o en la plaza”, o “Llevá la bolsita para juntar la mierda del perro”.

Si cada uno de los vecinos tendría un poco de responsabilidad con el cuidado de sus animales y el respecto del prójimo, cada vez que saca un perro a pasear debería salir con la bolsita para juntar el excremento y evitar la grave contaminación que esto provoca.

El fecalismo canino al aire libre se ha convertido en un grave problema ambiental con fuerte repercusión en la salud de las personas y los animales. Para controlarlo, es importante manejar en forma adecuada los desechos de nuestras mascotas y brindar información a quienes ignoran sus consecuencias sobre la salud humana, especialmente la de los niños.

Argentina es el país de América Latina con mayor porcentaje de mascotas en los hogares. Se pueden contabilizar en el ámbito nacional alrededor de 8 millones de perros y 2 millones de gatos. Solo en la Ciudad de Buenos Aires conviven con sus dueños más de 450 mil perros, mientras que hay otros 20.000 abandonados que sobreviven en la vía pública.

La clave: salir con una bolsita

Es importante que el dueño recoja los excrementos de su perro o de su gato. Deben ser desechados en forma apropiada, para evitar que al desintegrarse se incorporen al aire que respiramos, lo que da origen a numerosas enfermedades.

Al fecalismo canino al aire libre se agrega el producido por gatos, aves, palomas y roedores, inclusive el del ser humano. Esto produce un problema sanitario muy serio, que se suma a los altos índices de contaminación.

Larga lista de enfermedades

Los gérmenes provenientes de las heces que se desechan al aire libre se introducen en el organismo del ser humano por medio de la respiración o al ingerir alimentos preparados en la calle. Esto ocasiona infecciones por parásitos (lombrices, amebas o bacterias), y enfermedades del aparato digestivo, la visión, el corazón, el hígado y la piel.

Estas enfermedades también afectan a los animales, que luego las transmiten en su contacto con el ser humano. Algunos ejemplos son:

  1. Parásitos: ascaridosis, filariasis, hidatidosis, sarna, leishmaniasis, amebiasis hepática y toxoplasmosis.
  2. Bacterias: salmonelosis, brucelosis, tuberculosis, leptospirosis, cólera y shigelosis.
  3. Virosis: hantavirus, rabia, hepatitis y neumonitis virósica.
  4. Hongos: dermatofitosis.
  5. Alérgenos: dermatitis cutánea.