Por estas horas, la Parroquia Cristo Rey se viste de solidaridad dado que se está llevando a cabo la tradicional venta de pastelitos, que tiene más de 60 años de historia.

Se realiza tres veces por año con el fin de sostener económicamente uno de los templos religiosos más grandes de la ciudad.
Allí colabora mucha gente desinteresada con lo económico. Desde quienes conforman los distintos concejos parroquiales hasta los estudiantes de nivel secundario de los colegios ISFA y Hermanos Maristas.
1030 son las docenas de pastelitos de membrillo vendidas, que son una marca registrada en la ciudad, es moneda corriente a esta altura del año.

En total, hace algunos días inició el cortado del membrillo en cuadraditos y hoy ya se está llevando a cabo el armado y la cocción, que no tiene que demorar más de 8 minutos por bandeja.

Luego, otro grupo de colaboradores se encargada de pasarlos por el almíbar para finalmente colocarlos en bandeja e ir empaquetar. Este sábado y domingo será la entrega.
Un trabajo de más de 12 horas por día, que inicia a las 7.30 hs y demanda hasta largas horas de la noche, con el fin de colaborar con la iglesia y con la fe.






