El gobernador de Córdoba defendió la política provincial contra el narcotráfico durante un acto oficial y recibió el apoyo del ministro de Seguridad, quien ratificó la decisión de profundizar la lucha contra el delito.
El gobernador Martín Llaryora pronunció un discurso contundente en el marco de un acto oficial vinculado a la seguridad, donde rechazó de manera tajante cualquier asociación con el consumo o el financiamiento a través del narcotráfico. En su mensaje, aseguró que su gestión no tiene vínculos con la droga y reafirmó el compromiso del Gobierno provincial con una política firme contra ese delito.
Durante su intervención, Llaryora sostuvo que Córdoba debe ser un territorio hostil para las organizaciones criminales y remarcó la importancia de sostener acciones concretas para combatir el narcotráfico. Sus declaraciones se dieron en un contexto de refuerzo de operativos y controles por parte de las fuerzas provinciales especializadas.
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, respaldó públicamente las palabras del mandatario y señaló que la provincia continuará profundizando las estrategias de prevención, investigación y desarticulación de redes vinculadas al tráfico de drogas. En ese sentido, destacó el rol de las fuerzas de seguridad y la necesidad de sostener una política clara y sin ambigüedades.
Desde el Gobierno provincial indicaron que el objetivo es reforzar la presencia del Estado, garantizar mayor seguridad a la población y sostener una línea de acción que enfrente de manera directa al crimen organizado en todo el territorio cordobés.





