El 10 de abril se conmemora el Día del sodero para agasajar a todas las personas que día a día repartes la bebida en las casas de familia.
La soda es una de las bebidas que ha trascendido generaciones, estando muy ligado a las mesas argentinas.
Hablamos con Marcelo Molla y Walter Allassino, dos reconocidos soderos de la ciudad con una empresa familiar que comentaron la vigencia del producto con el paso del tiempo.
Acerca de cómo se insertó en el rubro, Walter dijo: «Mi suegro puso la sodería hace 52 años y después por problemas de salud tuvo que dejar y lo agarre yo hace ya 25 años, realmente es una actividad que te da muchas satisfacciones, estas en la calle, conoces a mucha gente. Debemos tener 400 clientes».
«A las 8 salgo a repartir, hay días que tenemos 5 cargas en el día», añadió.
Marcelo, por su parte, dijo: «Estamos muy contento por esta profesión que venimos haciendo hace muchos años familiarmente. Desde 1947 arrancó mi abuelo Antonio Molla con la sodería «El Fundador», luego continuaron mis padres y tres tíos, luego quedó solamente mi papa y ahora estoy yo con mi hijo. Es la cuarta generación que venimos con el mismo apellido», contó.


