Una grave denuncia se realizó en la últimas horas donde una mujer expuso que ella y su pareja fueron agredidos por patovicas en un boliche ubicado sobre calle Pueyrredón de San Francisco, Córdoba.
La supuesta víctima de este conflicto, quien por decisión propia pidió no dar a conocer su nombre, dialogó con RadioEstación 102.5 y apuntó que el último fin de semana, en el boliche bailable «Ninna», su esposo habría sufrido discriminación por su color de piel y tatuajes por parte de los patovicas que se encontraban trabajando en el lugar, además de la falta de explicaciones al no permitir su entrada.
Según su testimonio, luego de una hora dentro del lugar, los patovicas habrían agredido a la pareja y otras personas presentes. A raíz de esto, la mujer habría resultado con golpes y moretones en todo el cuerpo y la nariz sangrando.
Finalmente, la pareja de la denunciante fue detenida e imputada por amenazas, por lo que la misma decidió realizar la denuncia formal de lo ocurrido.
El relato de lo sucedido según la denunciante
«El me dice voy al baño y cuando vuelve lo siguen los patovicas que eran como tres, cuatro. Se acercó uno de mala manera a hablar y a decir que él (su pareja) se tenía que retirar del lugar. Le pedimos explicaciones, su única respuesta fue que la orden era de arriba. Le digo: hace más de una hora que estamos acá adentro, estamos tranquilos, le consumimos al local, no sé qué problema hay, o qué problema tienen si vos me podés hacer hablar con el dueño, porque a mí me gustaría saber por qué no lo dejan entrar a él, no me contestaron nada le seguían hablando mal a él para que se retire y él le le pedía explicaciones de que nos dejen hablar y lo primero que hicieron fue agarrarlo al cuello y sacarlo pegándole entre cuatro, cinco».
Y continuó: «Cuando yo veo cómo lo sacan me le cuelgo a uno de atrás, para que lo suelten, entonces me pega en la nariz una trompada y me tumba al piso y me empieza a sangrar todo. En esto, yo me levanto mareada, mi pareja me ve y reacciona como cualquier otro reaccionaría si te pegan y más siendo mujer. Lo agarraron entre cuatro o cinco más contra la pared de una manera que no sé ni siquiera cómo está él ahora, me vuelvo para poder sacarlo a él de la manera que le están pegando, me agarran de atrás, de los pelos, me sacan de los pelos a la rastra y me empiezan a dar piñas y patadas en un rincón».
Gas pimienta
«Yo creo que ellos ahí se habrán dado cuenta que me habían pegado mal y como nosotros la seguimos, tiraron gas pimienta , el gas pimienta no sólo para nosotros sino para los del mismo que estaban en el lugar de Ninna. Una amiga me escribió, que se tuvo que ir al baño a vomitar de la cantidad que habían tirado y que vió cómo me estaban pegando», finalizó.





