El dispositivo funciona en el kilómetro 7 de la Autopista Rosario-Santa Fe y controla los vehículos en movimiento. La medida busca proteger el pavimento y prolongar la vida útil de las obras viales. Además, la Provincia incorporó móviles de asistencia y equipos para realizar reparaciones diarias.
El Gobierno de Santa Fe puso en funcionamiento una balanza dinámica punitiva sobre la Autopista Rosario-Santa Fe, un sistema que permite pesar a los camiones mientras circulan y aplicar multas automáticas cuando detecta exceso de carga, sin necesidad de detenerlos.
El gobernador Maximiliano Pullaro recorrió el dispositivo, ubicado a la altura del kilómetro 7 de la autopista, en la mano hacia Santa Fe. Se trata de una tecnología que controla los tres carriles y busca evitar el deterioro de la infraestructura vial provocado por los vehículos de transporte pesado que circulan con sobrecarga.
“Los transportes pesados que pasen con sobrecarga van a ser multados. Además, sumamos móviles de asistencia y equipos propios para reparar la ruta todos los días. Así cuidamos lo que es de todos los santafesinos”, afirmó Pullaro.
El mandatario también destacó la importancia de preservar las inversiones realizadas en las rutas provinciales. “Así como invertimos para dejar bien esta autopista, vamos a cuidarla también”, sostuvo.

Cómo funciona la balanza que multa en movimiento
El sistema utiliza sensores instalados en el pavimento y cámaras para medir el peso de los camiones mientras transitan a velocidad normal. Cuando detecta una carga superior a la permitida, genera la infracción sin interrumpir la circulación.
Juan Pablo Trevisan, subgerente del Fideicomiso de la Autopista Rosario-Santa Fe, explicó que “el camión pasa sin frenar. La balanza detecta el peso con sensores en el piso y cámaras, y si hay exceso, se labra la infracción”.
El funcionario señaló que la principal diferencia con otros sistemas utilizados en el país es que estos requieren detener el vehículo y verificar su peso mediante una balanza estática. En cambio, el nuevo pórtico permite realizar el control y aplicar la sanción de manera automática.
La tecnología es de origen italiano y fue homologada en Argentina por un laboratorio privado de Villa Constitución, certificado por el Gobierno nacional. Según precisó Trevisan, el equipo cuenta con certificación de la Organización Internacional de Metrología Legal (OIML), por lo que se preveía comenzar a aplicar multas dentro de los 15 días posteriores a sus declaraciones.
El administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo, remarcó la importancia de controlar el peso de los vehículos de carga para evitar daños en el pavimento.
“No existe una política de control de peso en Argentina, a diferencia de países como Uruguay o Brasil. En Santa Fe hacemos la diferencia: por nuestros puertos sale el 80 % de la exportación de granos”, señaló.
Además, explicó que el sobrepeso de los camiones acelera el deterioro de las rutas y reduce su vida útil, al provocar fisuras, huellas y baches. Por eso, consideró que controlar las cargas es fundamental para proteger los recursos destinados a las obras públicas.
Más equipamiento y avance del tercer carril
Junto con la instalación del pórtico, la Administración de la Autopista incorporó siete móviles de asistencia para los usuarios y equipos propios para el mantenimiento de la traza. Entre las herramientas sumadas hay dos camiones, un carretón y una retropala, que permitirán realizar reparaciones de manera diaria.
A su vez, los equipos móviles de Control de Cargas de la Dirección Provincial de Vialidad recorren las rutas santafesinas para llevar adelante inspecciones de peso.
Estas medidas se complementan con las obras del tercer carril de la Autopista Rosario-Santa Fe. La segunda etapa contempla la construcción de 17,5 kilómetros entre San Lorenzo Centro y el empalme con el Desvío Timbúes, con una inversión de $70.000 millones.
El proyecto da continuidad al primer tramo, inaugurado a principios de 2026, que se extiende desde la circunvalación de Rosario. La ampliación busca mejorar la capacidad de un corredor estratégico para el transporte de cargas y el acceso a los puertos de la región.





