En un acto llevado a cabo ayer martes, el gobernador Martín Llaryora reveló el Programa de Fortalecimiento Hospitalario, una iniciativa destinada a proporcionar mayor autonomía y recursos a los directores de los hospitales provinciales. La medida busca agilizar la toma de decisiones y optimizar la gestión diaria en el ámbito de la salud.
El nuevo enfoque implica una descentralización de las responsabilidades, transfiriendo atribuciones desde el Ministerio de Salud a los directores y directoras de los hospitales. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir la burocracia y mejorar la eficiencia en la resolución de los desafíos cotidianos que enfrentan los centros de salud.
Desde el Gobierno provincial, se enfatiza que cada director contará con las competencias necesarias, así como con los recursos económicos requeridos para gestionar eficazmente los hospitales, siempre bajo la supervisión del Ministerio de Salud.
Descentralización y Fondo de $7 Mil Millones
Además de la descentralización de la gestión hospitalaria, Llaryora anunció la asignación de un fondo significativo. La Provincia de Córdoba distribuirá 7 mil millones de pesos que estarán bajo la administración directa de los directivos de cada institución de salud.
Para alcanzar esta cifra, se crearía un Fondo de Fortalecimiento Hospitalario de $2.200 millones para el primer semestre, a los que se sumarán recursos provenientes del Plan Sumar y el 70% del porcentaje asignado actualmente del recupero de la facturación de las obras sociales. Se proyecta que esta medida resultará en 7 mil millones de pesos a lo largo de todo el año.
Llaryora reiteró que esta inversión sustancial demuestra el compromiso del gobierno con el fortalecimiento del sistema de salud, desmintiendo cualquier especulación sobre un plan de ajuste o reducción de la inversión en el sector sanitario.
Herramientas y Cambio Paradigmático
En la presentación, el gobernador destacó la importancia de dotar a los directores hospitalarios de las herramientas necesarias para gestionar eficazmente en cada comunidad. Se refirió a estas herramientas como las nuevas competencias y los recursos esenciales que se les otorgarán.
El ministro de Salud, Ricardo Pieckenstainer, respaldó la medida, calificándola como «un cambio de paradigma» en la gestión sanitaria. Subrayó la importancia de proporcionar los recursos económicos necesarios y, lo que es aún más crucial, la autoridad para la toma de decisiones, considerándolo un cambio significativo en la forma en que se gobierna y se asignan recursos en el ámbito de la salud.





