Manuel Lambrisca, jugador de San Isidro, analizó la etapa de preparación del equipo de Sebastián Torre de cara a una nueva temporada en la Liga Argentina de Básquet. El jugador destacó la intensidad de los entrenamientos, la incorporación de los refuerzos y el valor del trabajo físico para llegar en plenitud al debut.
San Isidro atraviesa semanas exigentes de pretemporada y se prepara con intensidad para el comienzo de una nueva edición de la Liga Argentina de Básquet. En medio de los amistosos y el trabajo físico, Manuel Lambrisca hizo un balance del momento del equipo y valoró los avances del grupo en esta primera etapa en diálogo con Radio Estación.
“Estamos sumando mucha carga, mucho entrenamiento físico, y eso hace que todo sea un poquito más duro. Los tres partidos consecutivos en tres días se sintieron, pero nos sirvieron para sumar rodaje y seguir incorporando a los chicos nuevos que llegaron esta temporada”, comentó el jugador, en referencia a los duelos ante Atenas, Bochas y Hindú, disputados el pasado fin de semana.
Lambrisca destacó que el mejor rendimiento del equipo se vio en el primer amistoso ante Atenas de Córdoba. “Nuestro mejor momento creo que se vio contra Atenas. Pudimos incomodarlos, hicimos un gran partido contra un equipo que está en una liga superior. Al final nos quedamos un poquito sin gol y ellos lo aprovecharon, pero nos quedamos conformes con el trabajo que habíamos realizado”, explicó.
El escolta también se refirió al desarrollo de los siguientes encuentros y a la lógica irregularidad de esta etapa: “Con Bochas fue un poco todo lo contrario, fuimos irregulares a lo largo de los tres días, pero sabemos que es producto de la etapa en la que estamos. Veníamos con poco entrenamiento de básquet 5×5 antes del fin de semana y en algún momento se notó. De todos modos, el balance es muy positivo: jugamos con rivales de jerarquía y tratamos de sacar la mayor cantidad de cosas para mejorar”.
Sobre la intensidad que se vivió en el amistoso ante Atenas —que llevó el nombre de Copa Amistad—, Lambrisca aclaró: “Más allá de ser un partido amistoso, los dos equipos queríamos ganar. Eso siempre está. Después, el roce y las situaciones de juego llevaron a que el partido suba un poquito de intensidad más de lo normal, pero quedó todo dentro del parquet. Terminamos todos bien”.
Consultado por la adaptación de los refuerzos Chris Hopper y Luciano Ortiz, el jugador elogió su integración al grupo. “Son dos grandes personas. Con Chris ya había compartido equipo, sabemos lo que nos da. Es un crack como jugador y como persona. Y lo mismo con Lucho: lo enfrentamos en la final con Chivilcoy, lo sufrimos ahí y ahora lo tenemos de nuestro lado. Estamos tratando de hacerle las cosas fáciles para que se acople al estilo de Seba (Porta). Son jugadores inteligentes, captan la idea rápido y estamos en búsqueda de la identidad de este equipo”, afirmó.
En lo personal, el jugador contó que aprovechó el receso para recuperarse por completo de una lesión y llegar en plenitud al inicio de la pretemporada. “Tomamos unos días de relax después de la final, necesitábamos descansar la cabeza. Más allá de que no se nos dio el ascenso, con el correr de los días le fuimos dando valor a haber llegado al último partido del año. Después aproveché el receso para fortalecer las piernas, ponerme a tono y llegar como quería a esta pretemporada. Hoy me siento muy bien”, sostuvo.
Por último, Lambrisca remarcó que el grupo mantiene la ilusión intacta. “Ya estamos acá, trabajando fuerte. Faltan algunos días para el arranque, pero tenemos tiempo para seguir mejorando. Estamos dando pasos firmes y con el correr de los entrenamientos vamos a ir encontrando nuestra mejor versión”, cerró.
San Isidro jugará un amistoso con Deportivo Norte de Armstrong





