La ofensiva rusa volvió a golpear a población civil en Ucrania. Un ataque con drones contra una vivienda en la región de Sumy dejó como saldo una mujer de 29 años y su hijo de 9 muertos, además de cuatro personas heridas.
El ataque ocurrió un día después de que Naciones Unidas informara que julio fue el mes más letal para la población civil ucraniana desde marzo de 2022. Según la misión de monitoreo de la ONU, al menos 437 civiles murieron y 2.610 resultaron heridos durante ese período.
Desde el comienzo de la invasión rusa, el 24 de febrero de 2022, la ONU documentó 16.874 civiles fallecidos y 51.273 heridos, aunque advierte que las cifras reales podrían ser mayores.
La situación también se agravó en otras zonas del país. En Donetsk, una bomba planeadora rusa impactó contra un edificio de diez pisos y provocó la muerte de una persona y heridas a otras 16.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, aseguró que Rusia utiliza alrededor de 220 bombas planeadoras por día contra localidades cercanas al frente, además de artillería, misiles y drones.
En paralelo, Ucrania intensificó sus ataques de largo alcance contra objetivos dentro de territorio ruso. Uno de ellos alcanzó el puerto de Ust-Luga, una importante terminal de exportación de petróleo y gas ubicada en la región de Leningrado.
El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, afirmó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron 553 drones ucranianos durante la noche, en ataques que afectaron a 18 regiones, incluida Crimea.
El conflicto también generó incidentes fuera de Ucrania. En Letonia, cazas de la OTAN derribaron un dron que ingresó en su espacio aéreo, en un episodio que las autoridades vincularon con la guerra electrónica rusa.
La inflación mayorista de EE.UU. se desaceleró en julio por la baja en gasolina y alimentos





