El índice de precios al productor aumentó 4,7% interanual, por debajo del 5,5% registrado en junio. La moderación de los costos mayoristas podría anticipar una menor presión sobre los precios al consumidor.
La inflación mayorista en Estados Unidos mostró una desaceleración durante julio, impulsada principalmente por una corrección en los precios de la gasolina y una moderación en otros costos. El índice de precios al productor, que refleja la evolución de los precios antes de llegar a los consumidores, registró un incremento interanual del 4,7%.
El resultado representa una baja respecto del 5,5% de junio y marca una señal de moderación en las presiones inflacionarias. En términos mensuales, los precios mayoristas se mantuvieron estables entre junio y julio, después de haber registrado una disminución del 0,1% durante el mes anterior.
Uno de los principales factores detrás de la desaceleración fue la caída del precio de la gasolina, que había aumentado previamente como consecuencia de las tensiones vinculadas al conflicto con Irán. La reducción de estos costos contribuyó a aliviar parte de la presión sobre los precios que enfrentan las empresas.
El dato mayorista fue difundido después de que el informe de precios al consumidor también mostrara una moderación durante julio. Sin embargo, la evolución de los precios continúa siendo seguida de cerca, ya que durante los últimos meses el costo de vida avanzó a un ritmo superior al crecimiento de los salarios.
La evolución de la gasolina podría volver a generar presión en los próximos meses. Los precios comenzaron a subir nuevamente hacia finales de julio y principios de agosto, por lo que los próximos indicadores serán clave para determinar si la desaceleración de la inflación estadounidense logra mantenerse.
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