En los últimos días se generó gran preocupación por la circulación de un virus potencialmente mortal que afecta exclusivamente a gatos.
Se trata de la panleucopenia felina, una enfermedad viral conocida desde hace décadas, aunque recientemente volvió a cobrar relevancia por brotes registrados en otros países de América Latina.
En ese contexto, el médico veterinario Francisco Schneeberger, del Centro Veterinario Morteros, brindó precisiones sobre la enfermedad, sus síntomas, formas de contagio y, especialmente, las medidas de prevención disponibles.
“Desde que yo arranqué a estudiar esta enfermedad ya existía”, señaló Schneeberger, y aclaró que en Argentina “por suerte todavía no es demasiado grave”, aunque consideró fundamental anticiparse.
Según detalló, la panleucopenia afecta únicamente a gatos, en particular a los más jóvenes y a los animales de edad avanzada.
En cuanto a los síntomas, el veterinario indicó que los signos más frecuentes son gastroenteritis, vómitos y diarrea, falta de apetito, depresión y decaimiento. Además, subrayó que el virus provoca una fuerte caída de las defensas del animal: “Panleucopenia significa justamente eso: una caída de las defensas. El virus ingresa, hace que las defensas caigan y por lo tanto quedan expuestos a cualquier otro microorganismo”, explicó. Esta situación de inmunosupresión, sumada a la inflamación intestinal severa, puede derivar en cuadros muy graves e incluso mortales.
Respecto al contagio, Schneeberger fue categórico al aclarar que la enfermedad solo se transmite entre gatos:
“Es una enfermedad que únicamente se contagia entre gatos. Ningún familiar humano de la casa se puede enfermar, ni ninguna otra especie, como los perros”, afirmó.
El contagio se produce por contacto directo con animales enfermos o con ambientes contaminados. “Incluso podemos llevar el virus en la ropa o en las zapatillas si estuvimos en un lugar donde había un gatito enfermo”, advirtió.
Frente a este escenario, el veterinario insistió en que la prevención es la herramienta más eficaz. “Lo más importante es prevenir la enfermedad. Es algo muy sencillo: acercarnos a la veterinaria y colocar las vacunas correspondientes”, sostuvo.
En ese sentido, destacó la importancia de la vacuna triple felina, que protege contra la panleucopenia y otras enfermedades frecuentes en gatos. “Es una vacuna muy conocida que previene que este virus pueda infectar a nuestros gatitos”, indicó.
El plan de vacunación, explicó, suele comenzar a los 60 días de vida del animal, con dos dosis separadas por aproximadamente un mes, y luego un refuerzo anual. “Es sencillo el plan vacunal”, resumió.
Schneeberger también recordó que la triple felina protege contra otras enfermedades respiratorias comunes en gatos, como el calicivirus y el herpesvirus, y recomendó complementar el cuidado con desparasitaciones periódicas, según el estilo de vida del animal.
Finalmente, hizo especial hincapié en la vacunación antirrábica. “La rabia es una enfermedad gravísima y puede contagiarse a humanos. Por eso es muy importante colocar una vez al año la vacuna de la rabia tanto en gatitos como en perritos”, afirmó, destacando que se trata de una zoonosis potencialmente mortal.
A modo de cierre, el veterinario apeló a la responsabilidad en la tenencia de mascotas:
“No debería haber llegado esta enfermedad al país. Para ponernos las pilas, deberíamos hacer de la vacunación una rutina. Con una o dos vacunas al año ya podemos dormir tranquilos en casa y saber que nuestro gatito no se va a enfermar”.





