Industrias de San Francisco en alerta por la apertura comercial a importaciones

San francisco desde arriba

La ciudad de San Francisco se convirtió en el epicentro de la tensión industrial. Empresas emblemáticas como ZF Sachs y Karikal alertan sobre un desequilibrio que pone en riesgo cientos de empleos frente a la presión de productos importados.

El debate sobre la apertura económica en Argentina pasó de los escritorios técnicos a las plantas de producción. En San Francisco, la preocupación escala a medida que las cifras de importación se disparan, dejando a la industria local en una posición de vulnerabilidad frente a competidores internacionales, principalmente de Asia.

ZF Argentina: El impacto de la «ola asiática»

La planta de ZF Argentina (ex Sachs), un pilar de la cadena automotriz que emplea a 420 personas, atraviesa un momento crítico. Tras décadas de estabilidad bajo distintos mandos, la firma enfrenta hoy un crecimiento exponencial de la competencia externa.

Andrés Fava, director general de la filial, graficó la situación con números alarmantes: el ingreso de amortiguadores importados pasó de 525 mil unidades en 2024 a 2,1 millones en 2025, lo que representa un salto del 300%.

«Si nos replican las mismas condiciones con las que trabaja China, puedo tener un producto igual o más barato», sostuvo Fava, señalando que los productos importados —muchos de ellos de dudosa calidad— llegan al mercado local con precios hasta un 30% menores que los nacionales.

Aunque ZF exporta casi la mitad de su producción y abastece al 60% de los camiones en Sudamérica, el mercado interno de reposición se ha desplomado. Para evitar despidos inmediatos, la empresa optó por adelantar programas de producción, aunque Fava advierte que el movimiento «pendular» de la economía, de un cierre total a una apertura sin «razonabilidad», está dañando la estructura productiva.

Karikal: Pedido de crisis para preservar el empleo

El clima de incertidumbre se extiende a Karikal, firma con más de 60 años de trayectoria y 90 empleados en San Francisco. La empresa notificado formalmente la presentación de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC).

Desde la compañía argumentan que el «costo argentino» les impide competir en igualdad de condiciones. «La torta se comparte entre más jugadores y quienes traen productos de afuera no tienen que afrontar nuestras cargas», señalaron fuentes de la firma, quienes aseguran que el objetivo del PPC es, precisamente, evitar decisiones drásticas y proteger los puestos de trabajo.

Contrastes en la provincia

El escenario no es uniforme. En Córdoba Capital, la fábrica de motores WEG también enfrenta dificultades, aunque allí el diagnóstico difiere: si bien la competencia incide, la empresa arrastraría problemas operacionales propios de larga data, lo que separa su caso de la crisis estrictamente vinculada a la balanza comercial que sufren las industrias de San Francisco.

La“Ciclotimia Argenta»: fuerte análisis del director de Sachz San Francisco

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