Roberto Maggi, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos, visitó nuestros estudios para repasar siete décadas de historia. En medio de los festejos por el aniversario, advirtió sobre la «situación compleja» del sector ante la apertura de importaciones y la caída de la actividad.
La Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de San Francisco no es solo una cámara empresarial; es una de las columnas vertebrales sobre las que se construyó el perfil productivo de nuestra ciudad. Este año, la institución celebra su 70° aniversario, una «historia de vida importante» que Roberto Maggi, su actual presidente, se encargó de poner en valor en una entrevista con Radio Estación.
«Allá cuando se forjó esta idea, un puñado de empresarios tuvo la iniciativa de juntarse. Trabajaron tanto que, con el tiempo, lograron traer la UTN a San Francisco y forjar el Parque Industrial; somos un poco los mentores de todo esto«, recordó Maggi, subrayando el rol estratégico que tuvo la AIM en hitos que hoy definen a la ciudad.
Aunque el cronograma del 70° aniversario incluye actividades durante todo el año —como charlas con economistas y un brindis central previsto para Octubre—, la realidad del sector metalúrgico hoy impone una agenda de supervivencia.
“Se nos ha caído el trabajo a la gran mayoría de las empresas de la ciudad y la zona”, reconoció Maggi sin vueltas. El dirigente señaló a la apertura de importaciones como una «sombra muy grande» que dificulta la competencia. “Veo muy lejano competir con China; es un monstruo asiático. Pero el gobierno podría ver la forma de llegar a un acuerdo para que podamos vender al mundo, porque hoy no le podemos vender a nadie”.
Maggi, quien representa a la región en la cámara nacional Adimra, comparó la situación local con la de nuestros vecinos: “Estuve indagando con colegas de Brasil y tienen los precios muy por debajo. Hoy Brasil tendría que ser un socio y es un proveedor; incluso convendría importar de allí los productos que yo fabrico, pero uno piensa en el plantel de gente que tiene detrás y en mantener la fábrica en marcha”.
Para revertir esta tendencia, el titular de la AIM reclamó una baja urgente en la presión impositiva: «Impuestos, retenciones, impuesto al cheque, IVA… en otros países tienen porcentajes mucho menores y funcionan muy bien».
Pese al contexto, la AIM apuesta a la innovación. Maggi anunció la próxima puesta en marcha de un Centro Tecnológico en un predio propio dentro del Parque Industrial, destinado a la capacitación de mano de obra calificada, un recurso que hoy escasea.


Además, la institución renovó su cara para estas siete décadas a través de un concurso de diseño. El ganador fue Lautaro Lorenzatti, estudiante del CRES, quien diseñó el nuevo logo de la asociación y recibió como premio una impresora 3D. “Los jóvenes tienen esa chispa para dibujar y modernizar una institución que venía con la misma imagen hace años”, destacó.
San Francisco hoy nuclea a cerca de 90 socios metalúrgicos directos, aunque el impacto de la asociación alcanza a las más de 200 empresas que integran el ecosistema industrial de la ciudad. El desafío para este 2026 será, en palabras de su presidente, «lograr que las fábricas sigan en marcha mientras se espera un panorama positivo para la industria nacional.»
La Asociación de Industriales Metalúrgicos estrena logotipo por el 70 aniversario





