Desde el año 2019, la cantidad de horas frente a la pantalla aumentó notablemente debido a la pandemia.
Aunque la adicción a los dispositivos tecnológicos, especialmente a los celulares, se incrementaron entre jóvenes y adultos, lo más preocupante es cómo los niños comenzaron a depender de múltiples dispositivos desde edades tempranas.
Geraldine Peronace, médica psiquiatra, especialista en adicciones e investigadora, expresó su preocupación por los efectos de esta sobreexposición en el desarrollo infantil. “Un chico que está expuesto a las pantallas desde muy temprana edad va a tener un desarrollo neurobiológico del cerebro muy distinto a alguien que tiene una niñez libre de dispositivos tecnológicos”, explicó Peronace.
“la pantalla excita e hiperestimula el cerebro y esto cambia la manera de procesar la información».
La experta comparó el impacto de las pantallas con una droga psicoestimulante, alertando sobre los efectos potencialmente adictivos de los dispositivos electrónicos en los niños.
“Para algunos otros niños, esto se transforma en una patología adictiva, porque el cerebro grita que quiere más. Las pantallas son como la cocaína, una droga psicoestimulante, que cuando la persona no tiene la aproximación de ésta, la pasa fatal”, detalló la psiquiatra.
El aumento del uso de pantallas durante la pandemia fue una respuesta a la necesidad de mantener la educación, el entretenimiento y la comunicación en medio del confinamiento.
Sin embargo, los expertos advierten sobre los riesgos a largo plazo de la exposición excesiva a dispositivos electrónicos en el desarrollo mental y emocional de los niños.
Las declaraciones de Peronace subrayan la importancia de establecer límites y fomentar actividades alternativas que promuevan el desarrollo saludable de los niños lejos de las pantallas.
La comunidad médica y educativa coincide en que es fundamental que los padres y cuidadores tomen conciencia de estos riesgos y busquen un equilibrio adecuado en el uso de la tecnología por parte de los más pequeños.





